Los vecinos de Gátova pueden volver a salir de sus casas con libertad. La Generalitat Valenciana ha decidido levantar el confinamiento que mantenía a los residentes del municipio recluidos en sus domicilios como medida de seguridad ante el incendio forestal declarado el pasado jueves en Segorbe.

La principal vía de acceso a la localidad, la carretera CV-25 entre Olocau y Altura, también ha recuperado la circulación general tras varios días restringida exclusivamente a residentes. Con estas medidas, la vida cotidiana del pueblo comienza a retomar su ritmo habitual.
El alcalde de Gátova, Jesús Salmerón, ha trasladado que la evolución del incendio «continúa siendo favorable» y que podría darse por controlado durante la tarde-noche de este lunes. El fuego, que fue estabilizado el domingo, ha arrasado un total de 630 hectáreas, de las cuales 395 corresponden al término municipal de Segorbe y 235 al de Gátova, todas dentro del Parque Natural de la Sierra Calderona.
Pese a la buena noticia, los vecinos deberán seguir tomando precauciones. Todas las pistas forestales y senderos del entorno permanecen cerrados y está prohibido el acceso a ellos. Además, el consumo de agua del grifo sigue sin estar permitido: la población tendrá que continuar utilizando agua embotellada hasta que mañana se conozcan los resultados de las analíticas realizadas hoy sobre el agua potable.
El Centro de Coordinación de Emergencias mantiene activada la situación 1 del Plan Especial de Incendios Forestales de la Comunitat Valenciana y pide a los ciudadanos que sigan atendiendo las indicaciones de los servicios de emergencia, especialmente en las zonas próximas al perímetro afectado.
Este lunes, 16 medios terrestres del Servicio de Bomberos Forestales de la Generalitat y de los Consorcios Provinciales de Bomberos de Castellón y Valencia continúan trabajando sobre el terreno para lograr el control total del fuego.
Cabe recordar que el pasado viernes fueron evacuados cerca de mil vecinos, cifra muy superior a los menos de 500 habitantes censados en Gátova, ya que el municipio aumenta notablemente su población durante el verano. De ellos, 37 personas pasaron dos noches en el polideportivo de Bétera antes de poder regresar a sus hogares el sábado.
La Sierra Calderona, uno de los pulmones verdes del interior valenciano, queda ahora herida a la espera de que los equipos terminen su labor y se evalúe el alcance real de los daños.
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