La comunidad educativa del Joan Benejam denuncia que Educación les impuso el comedor sin consultarles

El colegio público Joan Benejam de Ciutadella tiene desde este curso un servicio de comedor escolar, pero la noticia no ha sido bien recibida por la comunidad educativa. La Conselleria de Educación decidió convertir la sala de profesores en comedor sin contar con el equipo docente ni con las familias, una decisión que tanto el claustro como la asociación de padres califican de «unilateral».

La comunidad educativa del Joan Benejam denuncia que Educación les impuso el comedor sin consultarles

Desde el centro reconocen que un comedor escolar es un recurso necesario y que puede ayudar a garantizar la alimentación de los alumnos y a paliar situaciones de vulnerabilidad. Sin embargo, insisten en que para que sea viable debe existir una infraestructura adecuada que lo sostenga, y ahí radica el problema.

El Joan Benejam era el único colegio de la isla sin comedor, y la comunidad educativa trasladó su oposición a la medida en todas las reuniones mantenidas durante el curso pasado. El motivo no es el comedor en sí, sino las condiciones en las que se implanta. El centro arrastra desde hace años carencias graves: no dispone de almacén, no tiene pista cubierta ni sala de psicomotricidad adecuada, le faltan zonas de sombra y espacios verdes, carece de toldo, presenta barreras arquitectónicas y sus baños son antiguos.

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«Todos seremos iguales, pero seguiremos siendo la única escuela sin estas instalaciones», señalan desde el centro en una carta remitida a las familias.

La Conselleria de Educación defiende su decisión y recuerda que el objetivo es que todos los colegios dispongan de comedor para garantizar al menos una comida diaria al alumnado y facilitar la conciliación familiar. Reconocen que el equipo directivo del colegio solicitó aplazar un año la puesta en marcha, pero la administración decidió seguir adelante.

En cuanto a las obras pendientes, desde Palma aseguran que ya se arregló el techo y que existe desde 2019 un proyecto para reformar los baños e instalar una rampa de accesibilidad. La demora, dicen, se debe a que el Ayuntamiento de Ciutadella todavía no ha autorizado estas actuaciones. Además, la proximidad del centro a la antigua muralla complica los trámites al requerir permisos en materia de Patrimonio.

El debate está abierto y la comunidad educativa espera respuestas. Un comedor más, sí, pero también las condiciones dignas que el colegio lleva años reclamando sin éxito.