La estructura peatonal de madera que cruzaba el río Duratón en el parque Pedro Burgueño de Peñafiel se derrumbó este viernes sin causar daños personales, después de que el Ayuntamiento acordara su cierre preventivo la noche anterior al detectar anomalías en la estructura.

El alcalde de Peñafiel, Roberto Díez González, explicó que el Consistorio observó durante la tarde del jueves que una de las vigas principales había sufrido un desplazamiento, lo que llevó a las autoridades municipales a clausurar el paso de peatones de forma inmediata como medida de precaución.
A primera hora del viernes, la empresa constructora de la infraestructura se desplazó hasta el lugar con el objetivo de apuntalar la pasarela y evitar su colapso total. Sin embargo, los trabajos no pudieron frenar el proceso y la estructura terminó cediendo por completo.
«Por suerte no ha pasado nada», declaró el regidor, quien destacó que en el momento del derrumbe no había ninguna persona sobre el puente. Una circunstancia que evitó lo que podría haber sido un accidente de graves consecuencias en pleno verano, temporada en la que el parque registra una afluencia considerable de vecinos y visitantes.
El Ayuntamiento ha informado de que los trabajos para retirar los restos de la estructura dañada comenzarán el próximo lunes. Una vez completada esa fase, se iniciarán las actuaciones necesarias para instalar una pasarela nueva en el mismo emplazamiento.
La infraestructura fue construida por la Confederación Hidrográfica del Duero dentro del programa de acondicionamiento de la Senda del Duero, un itinerario peatonal y ciclista que recorre el entorno fluvial de la cuenca. No obstante, esta no es la primera vez que el puente da problemas: ya en abril de 2018 fue necesario acometer una reparación tras detectarse deformaciones en los arcos superiores de madera que sostenían el tablero. Aquella intervención obligó a instalar un andamiaje provisional mientras se desmontaban los arcos para su reparación o sustitución.
El derrumbe de este viernes reabre el debate sobre el estado de conservación de este tipo de infraestructuras de madera expuestas a la intemperie y a la humedad de los cauces fluviales, y sobre la importancia de mantener una vigilancia constante que permita actuar antes de que los problemas deriven en tragedias.
En esta ocasión, la rapidez en la toma de decisiones del equipo municipal de Peñafiel fue determinante para evitar víctimas.
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