Los tendidos de la plaza de toros de Albacete vivieron este sábado una de las tardes más memorables de la presente Feria Taurina, con un lleno absoluto y una afición entregada desde el primer momento hasta el último.

La expectación acumulada en torno al cartel se hizo notar horas antes del inicio del festejo. Los aficionados fueron llenando localidades con una ilusión visible, conscientes de que la combinación de Morante de la Puebla, Ureña y Borja Jiménez prometía una tarde de altura. Y la tarde no defraudó.
El ambiente fue creciendo con cada tercio, pero alcanzó su punto de ebullición con la faena de Morante de la Puebla. Los tendidos se pusieron en pie como uno solo, los aplausos resonaron con fuerza y la emoción se dibujó en los rostros de miles de espectadores que asistían a una actuación fuera de lo común. La euforia se apoderó de la plaza en uno de esos momentos que los aficionados no olvidan fácilmente.
Pero la jornada dejó mucho más que toreo sobre el ruedo. En las gradas se vivió ese otro espectáculo paralelo que solo ocurre en las grandes tardes: encuentros entre amigos, abrazos, gestos de tensión en los momentos más comprometidos, celebraciones espontáneas y expresiones de alegría que retratan a la perfección cómo se vive el toro desde el tendido en Albacete.
El fotógrafo Néstor Robayna recorrió los graderíos con su objetivo para capturar ese ambiente irrepetible, logrando imágenes que van más allá de la arena y que hablan de una ciudad volcada con su feria y con su tradición taurina.
La Feria de Albacete sigue así sumando páginas para el recuerdo en esta edición, con una plaza que responde con entrega y pasión cada vez que el cartel está a la altura. Lo de este sábado fue, sin duda, una cita que quedará grabada en la memoria de quienes tuvieron la suerte de estar presentes.
Más noticias de Albacete
La Feria de Albacete arrasa: medio millón de personas en un solo día y más de dos millones de visitantes en lo que va de edición
La Feria de Albacete apaga el ruido político mientras los problemas esperan su turno
Los Chunguitos llenan de rumba y nostalgia la Caseta de los Jardinillos en la Feria de Albacete