Bogajo vivió este sábado una jornada de encuentro, sabor y tradición con la celebración de su IX Feria Agroalimentaria y de las Tradiciones, que volvió a convertir la Plaza Mayor del municipio en el corazón de la comarca de Las Arribes durante todo el día.

Una veintena de puestos se distribuyeron bajo la carpa ferial y en los alrededores de la plaza, ofreciendo al público una amplia muestra de lo mejor del territorio: artesanía, joyería, quesos, jamones, vinagres y aceites, además de propuestas del comercio local que animaron el ambiente desde primera hora de la mañana.
La inauguración contó con la presencia del alcalde de Bogajo, Javier Castro, y de la diputada de Ferias, Nieves García, quien no dudó en destacar que llegar a la novena edición es una señal inequívoca de que la cita es un éxito consolidado. Las palabras de García resonaron entre los asistentes como un reconocimiento al esfuerzo colectivo que sostiene la feria año tras año.
La encargada de inaugurar oficialmente el evento fue Loli Sánchez, directora comercial de Aceiteros del Águeda, quien aprovechó el momento para reivindicar el valor del mundo rural y de los productos de proximidad. Sus palabras fueron directas y emotivas: «Creo firmemente en nuestra tierra, en nuestros productos y en las posibilidades del mundo rural.»
La mañana también dejó espacio para la solidaridad. La Asociación Contra la Leucemia y las Enfermedades de la Sangre, ASCOL, participó con un sorteo de papeletas entre los vecinos, recordando que cada pequeño gesto, multiplicado, puede marcar una gran diferencia.
Como colofón de la primera parte de la jornada, los asistentes disfrutaron de una cata de vino antes de dar paso a la comida para expositores e invitados.
La tarde prometía ser igualmente animada, con tres sorteos de lotes de productos de la tierra programados a las 18:30, las 19:30 y las 20:00 horas, un espectáculo musical a las 19:00 y una degustación de productos típicos de la zona antes de la clausura final.
Una edición más, Bogajo demuestra que las ferias agroalimentarias son mucho más que un mercado: son una excusa perfecta para reunirse, conocer el territorio y apostar por lo propio.



