La Policía Nacional libera a nueve mujeres explotadas en un piso-prostíbulo de Parla y detiene a ocho personas

La Policía Nacional desarticuló una red de trata de seres humanos en Parla que captaba a mujeres con falsas ofertas de empleo y las obligaba a prostituirse en condiciones de hacinamiento y bajo continuas amenazas. Nueve víctimas han sido liberadas y ocho personas han quedado a disposición judicial.

La Policía Nacional libera a nueve mujeres explotadas en un piso-prostíbulo de Parla y detiene a ocho personas

La investigación arrancó en julio de este año, cuando los agentes tuvieron conocimiento de la existencia de un inmueble en la localidad madrileña donde se explotaba sexualmente a mujeres. Tras semanas de seguimiento, el pasado 9 de septiembre se produjo la entrada y registro del domicilio, que fue clausurado ese mismo día.

Las víctimas llegaban al piso engañadas a través de anuncios publicados en páginas web en los que se ofrecían empleos como cuidadoras de personas mayores. Una vez allí, los responsables de la organización les requisaban el pasaporte y las coaccionaban para que ejercieran la prostitución.

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Las condiciones en las que vivían eran especialmente duras. Las mujeres dormían hacinadas en una habitación abuhardillada sin ventilación ni intimidad, algunas incluso en el baño o en la terraza. Debían estar disponibles las veinticuatro horas del día, no podían elegir a sus clientes y estaban obligadas a consumir o facilitar sustancias estupefacientes.

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A todo ello se sumaban unas condiciones económicas abusivas. Las mujeres debían abonar una cuota diaria de diez euros solo por la limpieza del piso, además de otros gastos pactados verbalmente que aprovechaban su situación de extrema vulnerabilidad.

El control sobre las víctimas lo ejercían cinco personas, dos hombres y tres mujeres, que imponían las normas y usaban métodos coercitivos para hacerlas cumplir. Otras dos mujeres, de confianza de los líderes, se encargaban de suministrar drogas a los clientes.

La operación concluyó con la detención de ocho personas en total, cinco el día del registro y tres más al día siguiente. Se intervinieron siete teléfonos móviles utilizados para gestionar las citas, un datáfono, tres mil euros en efectivo, pequeñas cantidades de hachís, marihuana y sildenafil, así como medicamentos y documentación diversa.

Los detenidos se enfrentan a cargos por organización criminal, trata de seres humanos con fines de explotación sexual, delitos relativos a la prostitución y a la salud pública, y favorecimiento de la inmigración clandestina.

Las nueve mujeres liberadas reciben ahora atención y asistencia por parte de los servicios especializados.