El Servicio de Extinción de Incendios del Ayuntamiento de León ha movilizado efectivos y vehículos especializados para reforzar las labores de extinción del devastador incendio forestal que lleva cinco días sin control en la provincia de Ávila.

La emergencia declarada en Burgohondo ha obligado al Puesto de Mando Avanzado instalado en la zona a pedir ayuda a municipios de toda España. León ha respondido al llamado enviando una bomba forestal pesada, un vehículo pickup y cinco bomberos profesionales, según confirmaron fuentes del Ayuntamiento la tarde del pasado domingo.

El nivel de emergencia nacional ya había sido declarado ante la dimensión del siniestro, considerado uno de los más complejos y virulentos de la campaña estival. La situación sigue siendo tensa para los vecinos de la zona, aunque la quinta jornada arrancó con una moderada esperanza tras registrarse la primera noche con condiciones meteorológicas favorables desde el inicio del fuego.

El delegado del Gobierno en Castilla y León, Nicanor Sen, reconoció que durante la madrugada pudieron realizarse importantes trabajos de extinción con medios terrestres, lo que permitió encarar el domingo en una posición algo menos desfavorable que el día anterior. Aun así, advirtió de que el comportamiento del incendio sigue siendo muy complicado por sus enormes dimensiones y por las continuas reactivaciones provocadas por las pavesas que el viento arrastra.

León no es el único territorio que ha acudido al rescate. El Gobierno de Cantabria anunció también el envío de quince profesionales del operativo autonómico de lucha contra incendios a la localidad de Navaluenga, junto a seis vehículos todoterreno y dos autobombas. La presidenta cántabra, María José Sáenz de Buruaga, quiso subrayar el compromiso de su comunidad con un mensaje claro: cuando un territorio necesita ayuda, Cantabria siempre responde.

La solidaridad entre regiones pone de manifiesto la gravedad de una situación que desborda los recursos propios de Ávila y Madrid, comunidades ambas afectadas por este frente de fuego que ya ha marcado esta campaña de incendios como una de las más duras de los últimos años.

Los bomberos leoneses trabajan ahora en primera línea junto a efectivos llegados de distintos puntos del país, con el objetivo común de doblegar un incendio que hasta ahora ha desafiado todos los intentos de contención.