Logroño despierta este 21 de septiembre con la agenda más apretada de las fiestas de San Mateo. Desde primera hora de la mañana hasta bien entrada la madrugada, la capital riojana ofrece una jornada cargada de tradición, gastronomía, música y espectáculos para todos los públicos.

La mañana arranca con las dianas de la Asociación Logroño Gaita y Tambor y las primeras degustaciones de las peñas, que ya desde las nueve horas reparten chocolate con moscatel y bizcocho en el Doce Ligero. A las once, la ciudad entra de lleno en el ambiente festero con la misa solemne en la Concatedral de La Redonda, el torneo de pelota mano en el frontón del Revellín y una larga lista de degustaciones repartidas por los rincones más emblemáticos del centro: chorizo, zapatillas, torrezno, brochetas de langostino, huevos revueltos con pimientos o salchichón a la plancha.
El momento más emotivo y simbólico de la jornada llega a las doce del mediodía con el pisado de la uva y la ofrenda del primer mosto a la Virgen de Valvanera en el Paseo del Espolón. Un acto que resume mejor que ningún otro el alma de estas fiestas y su vínculo eterno con la cultura del vino riojano.
Por la tarde, la Plaza de Toros La Ribera acoge una corrida de toros con reses de Juan Pedro Domecq y los toreros Diego Urdiales, Roca Rey y Aarón Palacio. En paralelo, el Espolón se llena de música con la Orquesta Diamante y la Plaza del Parlamento se convierte en escenario de una maratón de conciertos de la Concejalía de Juventud.
La noche reserva algunas de las citas más esperadas. El Teatro Bretón acoge la obra Mejor no decirlo, con Imanol Arias y María Barranco. El Espacio Peñas 2.0 vibrará desde las 21:15 con el concierto de Pancho Varona, uno de los nombres propios de la programación musical de estas fiestas.
El gran broche de la jornada llega a las once de la noche con el XVIII Concurso Internacional de Fuegos Artificiales, a cargo de la pirotecnia Artefogo en el Parque de La Ribera, precedido por el tradicional pasacalles de la Peña La Simpatía desde el Café Moderno.
Una jornada para disfrutar, compartir y celebrar todo lo que hace única a Logroño en sus días más especiales del año.



