La falta de cobertura móvil en casi cien municipios burgaleses ha conseguido lo que pocas veces logra la política: sentar a PP, PSOE, Vox y Sentir Aranda en el mismo lado de la mesa. Los cuatro grupos con representación en el Palacio Provincial acordaron el pasado viernes, en el pleno de agosto, trabajar juntos durante las próximas cuatro semanas para presentar una proposición conjunta en la sesión de septiembre.

El asunto lleva años enquistado sin solución definitiva. Decenas de pequeños municipios de la provincia siguen sin señal telefónica, un problema que afecta directamente a la vida diaria de sus vecinos y que ninguna administración ha resuelto hasta ahora.
Tanto populares como socialistas llegaron al pleno con planteamientos propios, similares en el fondo pero con matices distintos. El PP exigió al Gobierno central, que tiene la competencia en telecomunicaciones, mayor inversión para extender la red por todo el territorio provincial. El PSOE, por su parte, pidió a la Junta de Castilla y León y a la propia Diputación que colaboren activamente con el Estado para acelerar el despliegue.
El debate transcurrió en un tono inusualmente tranquilo, algo que el presidente de la Diputación, Borja Suárez, no dudó en agradecer públicamente a todos los corporativos. Sin embargo, Suárez no guardó la misma cortesía para con el Ejecutivo nacional. Con un rotundo «gracias por nada», reprochó en varias ocasiones los reiterados incumplimientos del Gobierno de España en esta materia. Desde el PSOE respondieron que seguirán presionando para que los fondos ministeriales no se interrumpan.
El equipo de gobierno tampoco puso objeciones a asumir parte de la iniciativa y a reclamar también mayor implicación a la Junta, lo que allana el camino hacia un acuerdo amplio en septiembre.
La sesión dejó también otras decisiones destacadas. La propuesta de Vox de celebrar plenos en distintos puntos de la provincia fue rechazada por PP y PSOE, que consideraron que los costes serían demasiado elevados sin un beneficio claro. Cabe recordar que el Salón de Plenos iniciará pronto una reforma, por lo que las próximas sesiones se celebrarán de forma temporal en el Monasterio de San Agustín.
Además, PP y Vox sacaron adelante una proposición para pedir al Gobierno que despliegue al Ejército en la frontera terrestre y marítima de Ceuta con Marruecos.
La jornada cerró con un emotivo reconocimiento del presidente Suárez al secretario de la Diputación, José Luis González de Miguel, quien se jubila en las próximas semanas tras una larga trayectoria al servicio de la institución.



