Formarse, aprobar oposiciones, acumular experiencia… y que nada de eso cuente a la hora de conseguir un contrato. Esta es la situación que viven miles de enfermeros de León atrapados en una bolsa de empleo de Sacyl que lleva años sin actualizarse y que está empujando a muchos profesionales a buscar trabajo fuera de Castilla y León.

Ruth Barrientos, secretaria provincial de SATSE en León, lo dice sin rodeos: Sacyl sigue realizando llamamientos con la bolsa de 2022, la última que se actualizó. Mientras tanto, el nuevo corte de Enfermería, fechado en octubre de 2024, permanece en proceso de baremación desde marzo de 2025 sin que se haya publicado ningún listado provisional.
El resultado es que años de formación, experiencia acumulada y ejercicios de oposición superados no aparecen en la puntuación que determina quién trabaja y quién no. Todo queda congelado en un momento pasado.
La situación se agrava para quienes entraron en la llamada bolsa cero. En esa lista, los aspirantes no están ordenados por méritos, sino por la fecha en la que se inscribieron. Así, alguien que lleva menos tiempo trabajando puede quedar por delante de un profesional con más experiencia y formación simplemente porque se apuntó antes.
Esa puntuación baja tiene consecuencias directas y concretas. Quienes aparecen con pocos puntos reciben ofertas más cortas e inestables y tienen muchas menos opciones de acceder a una interinidad o una sustitución prolongada. Además, cuanto menor es la puntuación, más lejos hay que estar dispuesto a trabajar.
Numerosos enfermeros leoneses terminan buscando empleo en Asturias, Galicia, Cantabria, el País Vasco, Madrid o las islas. La propia Barrientos lo resume: cuando la puntuación es baja, hay que abrir el abanico y marcharse fuera.
Desde SATSE apuntan que el retraso se debe a la falta de medios de la Gerencia Regional de Salud. Los equipos administrativos encargados de revisar los expedientes son reducidos y en ocasiones compaginan esa tarea con otras funciones. A eso se suma un sistema de acreditación que sigue dependiendo en parte de registros físicos, algo que otras comunidades como Galicia, Andalucía o el País Vasco superaron hace tiempo con plataformas digitales.
Sacyl se había comprometido a publicar en junio el listado provisional del nuevo baremo, pero ese plazo ya pasó. La gente está muy cabreada, reconoce Barrientos, y es difícil darles argumentos cuando el compromiso no se cumplió y cada semana que pasa es otra semana en la que sus méritos siguen sin contar.
