Los usuarios de patinete eléctrico en Gasteiz tendrán que seguir buscando alternativas para combinar su vehículo con el transporte público. La empresa municipal de autobuses TUVISA ha confirmado que mantiene en pie la prohibición de acceder a sus vehículos con este tipo de dispositivos y que, por el momento, no hay ningún plan sobre la mesa para revisar esa medida.

La restricción, que entró en vigor en 2024, impide a los viajeros subir patinetes eléctricos a bordo de los autobuses urbanos de la ciudad. Desde entonces, varios usuarios han reclamado una revisión de la norma, argumentando que muchos ciudadanos utilizan el patinete como primer o último tramo de su desplazamiento diario y que la prohibición rompe esa cadena de movilidad sostenible.
Sin embargo, TUVISA no parece dispuesta a dar marcha atrás. La empresa municipal considera que permitir este tipo de vehículos en el interior de los autobuses genera problemas de seguridad y dificulta la circulación en el interior del habitáculo, especialmente en horas punta, cuando los vehículos circulan con una ocupación elevada.
La decisión no está exenta de polémica. Los defensores de la movilidad activa señalan que otras ciudades europeas han encontrado fórmulas para integrar los patinetes en sus redes de transporte público, y que vetar su acceso penaliza a quienes apuestan por desplazamientos más limpios y eficientes.
Por su parte, quienes apoyan el veto recuerdan que un patinete en el pasillo de un autobús puede convertirse en un obstáculo peligroso ante una frenada brusca o en caso de emergencia, y que la seguridad del conjunto de los pasajeros debe estar por encima de la comodidad individual.
El debate pone sobre la mesa una cuestión más amplia: cómo adaptar el transporte público a los nuevos hábitos de movilidad urbana sin comprometer la seguridad ni la comodidad del resto de viajeros.
De momento, los propietarios de patinetes eléctricos en Vitoria deberán seguir dejando su vehículo atado en la calle o buscando aparcamientos habilitados antes de tomar el autobús. TUVISA no ha dado ninguna fecha para una posible revisión de la norma, lo que deja la situación sin cambios previsibles en el corto plazo.



