Los trabajadores del Hospital Monte San Isidro de León se han despertado esta semana con una noticia que ha encendido las alarmas del sector sanitario. La Gerencia del Complejo Asistencial Universitario de León y la Dirección de Enfermería han anunciado el cierre de un ala completa de la tercera planta del centro, una decisión que afectaría a 27 camas y que los sindicatos califican de «recorte encubierto».

USO Sanidad Castilla y León y la Federación de Atención a la Ciudadanía han rechazado de forma frontal esta medida, advirtiendo de que no solo reduce la capacidad asistencial del hospital, sino que también tendría consecuencias directas sobre la plantilla. En concreto, el cierre implicaría la reducción de doce puestos de Enfermería y otros doce de Técnico en Cuidados Auxiliares de Enfermería, además de afectar a otras categorías como los celadores.
Lo que más ha indignado a los representantes sindicales no es solo la decisión en sí, sino la manera en que se ha comunicado. El personal y la Junta de Personal del Área 1 de León fueron informados al mismo tiempo, sin negociación previa, y todo ello en plenas vacaciones de agosto, cuando buena parte de la plantilla no se encuentra disponible.
La Federación de Sanidad de CCOO va más allá y denuncia que esto no es una reorganización interna, sino el primer paso hacia un «desmantelamiento progresivo» del Monte San Isidro. El sindicato señala que la dirección aprovecha la menor ocupación estival para justificar el cierre de unas camas que, según advierten, volverán a ser absolutamente necesarias cuando llegue el invierno.
Y no es un temor infundado. La temporada fría trae consigo un aumento notable de infecciones respiratorias y neumonías que incrementan la presión sobre urgencias y las plantas de hospitalización. Cerrar capacidad asistencial ahora para tener que recuperarla en unos meses es, a juicio de los sindicatos, una decisión «irresponsable y cortoplacista».
Tanto USO como CCOO han dejado claro que no permitirán recortes de personal ni cierres de plantas que supongan una merma en la atención sanitaria pública. Los leoneses que dependen de este hospital esperan que la Gerencia escuche estas advertencias antes de que la falta de camas se convierta en un problema real para los pacientes.



