La queja de los habitantes de este pequeño municipio burgalés ha surtido efecto. La empresa responsable de las obras de rehabilitación de la carretera autonómica entre Villadiego y Melgar de Fernamental habilitó el pasado viernes un paso provisional para vehículos a la altura de los cruces de Padilla de Arriba y Padilla de Abajo, poniendo fin a una situación que los vecinos vivían con enorme frustración.

Hasta ese momento, quienes vivían en el pueblo se veían obligados a elegir entre recorrer un camino en malas condiciones o dar un rodeo de 30 kilómetros para llegar a Melgar de Fernamental, localidad a la que acuden habitualmente para hacer sus compras o acudir al médico. Una circunstancia que resultaba insostenible, especialmente para las personas mayores y para quienes dependen del transporte diario.
Con el paso provisional ya operativo, coches, camiones y furgonetas solo tienen que cruzar unos pocos metros de carretera en obras para retomar la ruta habitual a través de Padilla de Abajo y la N-120. Un alivio significativo para un núcleo rural que, como tantos otros en la provincia, depende de una única vía de comunicación principal.
La apertura llegó además en un momento especialmente oportuno para el pueblo, que celebró durante el fin de semana sus fiestas de verano. Los vecinos pudieron recibir visitas y desplazarse con normalidad, algo que hubiera resultado muy complicado de mantenerse el cierre.
Desde Padilla de Arriba, la reacción ha sido de alivio y agradecimiento, aunque también queda en el ambiente el malestar por las semanas que estuvieron soportando una situación que consideraban injusta y evitable.
Las obras de rehabilitación de este tramo de carretera continúan en marcha, por lo que el paso provisional seguirá siendo clave para garantizar la comunicación del municipio mientras duren los trabajos. Los residentes esperan que la solución adoptada se mantenga hasta la conclusión de la obra y que situaciones de aislamiento como la vivida no vuelvan a repetirse en el futuro.



