Vitoria acaba de sumar otro hito en su historia medioambiental. El programa de seguimiento de orquídeas del Centro de Estudios Ambientales ha alcanzado su máximo histórico con 90 taxones identificados en el municipio, fruto de una década de trabajo riguroso y de la implicación directa de sus propios vecinos.

El dato es llamativo porque, cuando el programa arrancó en 2013, apenas se conocían 17 especies de orquídeas en el Anillo Verde. Hoy, esa misma zona acumula 41 especies y 17 híbridos, un total de 58 taxones distintos. Si se suma el resto del municipio, la cifra asciende a 90: 63 especies y subespecies más 27 híbridos.
Detrás de este avance hay 26 personas voluntarias que este último año han recorrido 27 parcelas del Anillo Verde y otras 102 de lastonar. Entre todos han acumulado cerca de 1.600 observaciones sobre poblaciones de orquídeas, convirtiendo a Vitoria en uno de los municipios con mayor conocimiento documentado sobre esta familia de plantas en España.
El hallazgo más destacado de la última campaña ha sido la localización por primera vez de la Spiranthes spiralis en Salburua, una especie de floración otoñal que hasta ahora no se había registrado en ese enclave. También han aparecido por primera vez dos híbridos nuevos: el Ophrys × pseudofusca en Zabalgana y el Orchis × macra en Armentia.
Pero el valor del programa va más allá del descubrimiento de nuevas especies. Antes de que comenzara el seguimiento, solo se conocían dos localizaciones de la orquídea Himantoglossum hircinum en todo el municipio. Ahora son 50 los núcleos de presencia de orquídeas amenazadas o protegidas, distribuidos por parques, jardines, lastonares y espacios agroforestales.
Esta información ya ha tenido efectos concretos en la gestión de los espacios verdes. El conocimiento generado ha llevado a adaptar las prácticas de siega en determinadas zonas para no perjudicar a estas plantas, que en muchos casos pasan completamente desapercibidas entre los pastizales que rodean la ciudad.
El concejal de Medio Ambiente, Borja Rodríguez, ha subrayado que el Anillo Verde concentra aproximadamente dos tercios de toda la diversidad orquidológica conocida en Vitoria, lo que confirma el papel esencial de estos espacios periurbanos como refugio de biodiversidad.
El programa demuestra que la ciencia ciudadana, cuando se organiza bien y se mantiene en el tiempo, puede generar un conocimiento científico sólido y con consecuencias reales para la conservación de la naturaleza que rodea a la ciudad.



