El Ayuntamiento de Madrid trabaja en un nuevo modelo de ciudad que busca acabar con los barrios que se vacían al terminar la jornada laboral o que permanecen en silencio durante buena parte del día. El Plan Estratégico Municipal, conocido como PEM, sustituirá al actual Plan General de Ordenación Urbana vigente desde 1997 y cambiará de raíz cómo se planifica el crecimiento de la capital.

Madrid quiere acabar con los barrios fantasma: el nuevo plan urbanístico apuesta por mezclar vivienda, oficinas y comercio en

La gran apuesta del nuevo documento es la mezcla de usos. La idea es que cada barrio combine viviendas, oficinas, comercios y equipamientos en lugar de estar dedicado en exclusiva a una sola función. Así, nadie tendría que cruzar media ciudad para ir a trabajar, hacer la compra o llevar a los niños al colegio.

Para conseguirlo, el plan simplificará las categorías del suelo. Las cuatro existentes, residencial, dotacional, terciario e industrial, se reducirán a tres grandes grupos: residencial, dotacional y productivo. Este último englobará desde fábricas hasta oficinas, hoteles o comercios. El objetivo es que sea mucho más fácil cambiar el uso de un terreno cuando las necesidades del barrio así lo exijan.

El modelo a seguir está en Méndez Álvaro. Este desarrollo ha logrado integrar en sus manzanas viviendas, oficinas, alojamientos y comercios, generando actividad tanto de día como de noche. El Consistorio quiere reproducir esa fórmula en otros puntos de Madrid.

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El contraejemplo está claro: Azca. El conocido distrito financiero se convierte en un espacio prácticamente desierto en cuanto termina el horario de oficina. Lo mismo ocurre con los barrios diseñados solo para vivir, que permanecen sin apenas actividad mientras sus vecinos trabajan fuera. Esas son precisamente las situaciones que el nuevo plan quiere evitar.

Los responsables de Urbanismo hablan de crear pasarelas entre los distintos usos del suelo para que la ciudad pueda adaptarse cuando un barrio necesite más comercio, más empleo o más servicios. La flexibilidad es la palabra clave de todo el documento.

El texto se someterá a información pública en febrero de 2027 y su aprobación definitiva llegará ya en el próximo mandato municipal. Mientras tanto, el Ayuntamiento ha puesto en marcha una web para que los vecinos puedan seguir el avance de los diez nuevos desarrollos urbanísticos en marcha.

Madrid lleva casi treinta años gestionando su crecimiento con el mismo documento. El momento del cambio parece haber llegado.