Madrid registra más reyertas con armas blancas y robos de vehículos en el primer semestre del año

La criminalidad en la Comunidad de Madrid creció un 2,6% durante los primeros seis meses de 2026, impulsada principalmente por el aumento de las riñas tumultuarias, la sustracción de coches y el incremento de operativos policiales contra el narcotráfico.

Madrid registra más reyertas con armas blancas y robos de vehículos en el primer semestre del año

Entre enero y junio se contabilizaron 163.734 infracciones penales convencionales, frente a las 159.644 del mismo periodo del año anterior. A pesar de este repunte, el delegado del Gobierno en Madrid, Francisco Martín, quiso matizar el dato durante la presentación del balance este viernes: «Cerramos 2025 con la menor tasa de criminalidad desde que hay registro. A junio de 2026, esta se sitúa en 55,7 delitos por cada 1.000 habitantes, lo que representa un descenso en los últimos 12 meses».

Uno de los datos más llamativos del informe es el alza del 49,2% en homicidios dolosos y asesinatos en grado de tentativa, pasando de 59 a 88 casos. El delegado lo vinculó directamente a la mayor presencia de armas blancas en las peleas callejeras. En sentido contrario, los homicidios consumados bajaron un 15%, con 17 víctimas frente a las 20 del periodo anterior.

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Las lesiones graves y las riñas tumultuarias también subieron con fuerza, hasta los 1.953 casos registrados, un 11,4% más que en el mismo tramo de 2025.

A esto se suma un incremento del 6,1% en el robo de vehículos, con 3.512 sustracciones en seis meses. Por el contrario, los hurtos y los robos con violencia experimentaron una bajada en la región.

El refuerzo policial contra el tráfico de drogas también ha contribuido al alza estadística, con un 30,5% más de actuaciones en este ámbito. Francisco Martín reconoció que el aumento de agentes no es suficiente para abordar este problema en solitario y reclamó la implicación de todas las administraciones desde el plano sociosanitario. «Tenemos un reto importante en el ámbito del acompañamiento que ninguna administración debe escurrir», afirmó.

El delegado insistió en que Madrid sigue siendo una ciudad segura y que los datos globales de criminalidad por habitante continúan a la baja, aunque reconoció que quedan desafíos pendientes, especialmente en los barrios más afectados por la venta de drogas y la violencia callejera.