Más de 200 niños aprenden entre camas y pasillos: el aula que nunca cierra en Valdecilla vuelve a la carga

El hospital no detiene la vida de quienes lo habitan. Esta semana, el Aula Hospitalaria del Hospital Universitario Marqués de Valdecilla, en Santander, ha retomado las clases para niños y jóvenes ingresados, arrancando así un nuevo curso escolar dentro de sus propias paredes.

Más de 200 niños aprenden entre camas y pasillos: el aula que nunca cierra en Valdecilla vuelve a la carga

El equipo docente ha vuelto a ponerse en marcha en las áreas de Pediatría, Hematología, el Hospital de Día Infanto-Juvenil del Servicio de Psiquiatría y la Unidad de Trastornos de la Conducta Alimentaria. Un regreso que, para muchos pequeños pacientes, supone recuperar algo de normalidad en uno de los momentos más difíciles de su vida.

El objetivo principal es claro: que ningún niño o joven pierda el curso por estar hospitalizado. Pero quienes trabajan en el Aula subrayan que los beneficios van mucho más allá de lo académico. Las clases ofrecen nuevos escenarios, compañía y rutinas que hacen más llevadero el día a día en el hospital.

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Para atender estas necesidades, el equipo está formado por dos maestros de Educación Primaria y cuatro profesores de Secundaria, especializados en las ramas sociolingüística y científico-tecnológica. Durante el último curso, más de 200 niños y jóvenes pasaron por sus manos.

El Aula también ha dado pasos importantes en los últimos años en lo que respecta a los estudiantes con mayor nivel académico. Valdecilla ha ejercido como sede de la Prueba de Acceso a la Universidad durante los dos últimos ejercicios, con resultados muy positivos. Los exámenes, coordinados con la Universidad de Cantabria, han permitido a estos jóvenes acceder a los estudios que se habían propuesto, a pesar de encontrarse hospitalizados en el momento de afrontarlos.

Una historia de superación que se repite curso tras curso entre las paredes de un centro sanitario que, gracias a este aula, también es un lugar donde se aprende, se crece y se mira hacia el futuro.