Más de 500 voces ya reclaman que GKS y el Sindicato de Vivienda tengan su hueco en las txosnas de Vitoria

La polémica en torno a las txosnas de Gasteiz no da tregua. Un nuevo escrito firmado por 109 personas con experiencia directa en estos espacios festivos ha llegado a la comisión responsable de su gestión, exigiendo que se permita la incorporación de GKS y del Sindicato de Vivienda al circuito de las txosnas de la ciudad.

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La iniciativa llega semanas después de que un primer manifiesto, respaldado en junio por más de 450 representantes del mundo de la cultura vasca, pusiera el foco sobre la misma cuestión. La acumulación de apoyos convierte este asunto en uno de los debates más calientes del verano en la capital alavesa.

Quienes firman el nuevo escrito no son personas ajenas al mundo txosnero. Se trata de participantes con trayectoria real en estos espacios, lo que da al documento un peso especial frente a la comisión encargada de decidir quién entra y quién queda fuera.

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La disputa refleja una tensión más profunda sobre el modelo de gestión de un elemento tan identitario para Vitoria como son las txosnas. Estos espacios, presentes en las fiestas de la ciudad, no son solo puntos de encuentro festivo: también funcionan como altavoz para colectivos sociales y culturales del entramado vasco.

GKS, organización juvenil de izquierda abertzale, y el Sindicato de Vivienda, colectivo que lleva años denunciando la situación habitacional en Euskadi, son las dos entidades que, según los firmantes, deberían tener su lugar garantizado en este espacio.

La comisión, sin embargo, no ha dado luz verde a su participación, y esa negativa es la que ha encendido la mecha de las firmas y los manifiestos.

La presión social va en aumento y los tiempos no ayudan a dilatar la decisión: el calendario festivo avanza y las txosnas necesitan su configuración definitiva. La ciudadanía vitoriense sigue de cerca un pulso que mezcla política, identidad y fiesta en proporciones difíciles de separar.