El Consell Insular de Menorca celebrará el próximo lunes un pleno histórico para la isla: se votará una modificación de la Ley de Menorca Reserva de Biosfera que abrirá la puerta a controlar, por primera vez, el número de vehículos que pueden acceder al territorio insular.

La propuesta incorpora un nuevo capítulo específico dentro de la ley dedicado exclusivamente a las limitaciones de acceso de vehículos de motor. Con este nuevo marco legal, el Consell podrá fijar un techo máximo de coches, limitar su entrada y permanencia en determinados periodos y promover el transporte público y una movilidad más sostenible para la isla.
Será el pleno quien decida, cada año o cada dos años, cuántos vehículos podrán entrar y en qué fechas se aplicará la restricción. Eso sí, la decisión no podrá tomarse a la ligera: deberá basarse en un estudio de capacidad de carga ambiental y territorial que la justifique técnicamente.
No todo el mundo estará sujeto a estas limitaciones. Los residentes empadronados en Menorca quedan exentos, al igual que los propietarios de viviendas en la isla, que podrán traer un vehículo por inmueble. También están fuera del sistema los vehículos de trabajo, los de personas con movilidad reducida, los oficiales, los de emergencias, el transporte público, los taxis, los camiones de mercancías y la maquinaria agrícola e industrial.
El sector del alquiler de coches también tendrá su regulación propia. El pleno podrá fijar el número de autorizaciones por empresa y establecer cuotas según el tipo de vehículo, dando prioridad a los eléctricos o no contaminantes.
Para que el sistema funcione en la práctica, las navieras y empresas intermediarias tendrán que colaborar con el Consell informando periódicamente de las matrículas de los vehículos que embarquen o desembarquen en la isla. La propuesta también contempla la posibilidad de crear una tasa vinculada a la autorización de entrada.
El presidente del Consell Insular, Adolfo Vilafranca, ha explicado la filosofía detrás de la medida: «Queremos poder establecer un techo cuando sea necesario, de acuerdo con criterios técnicos, ambientales y territoriales, y evitar situaciones que acaban afectando a nuestras carreteras, al territorio y a la calidad de vida de los residentes en Menorca».
El nuevo sistema funcionará en tres niveles: la ley fijará el marco general, un reglamento del Consell desarrollará los procedimientos y el pleno actualizará los límites concretos cada temporada sin necesidad de volver a tocar la norma.



