El Ayuntamiento de Miengo ha puesto en marcha una batería de actuaciones para devolver el esplendor a algunos de sus espacios más visitados. La intervención más destacada ha supuesto la renovación completa de los dos miradores que se asoman a la ría de Mogro, en los que se han invertido 23.000 euros tras años de deterioro acumulado.

Los trabajos han consistido en el derribo de las estructuras antiguas y la construcción de unas nuevas realizadas con madera tecnológica, incluyendo tarimas, barandillas y bancos. También se han reparado las escaleras de acceso y se han sustituido todos los elementos que presentaban daños.
La concejala de Infraestructuras, Elena Castillo, ha explicado que parte de la mano de obra ha corrido a cargo de trabajadores del programa de Corporaciones Locales, lo que ha contribuido a reducir el coste de la actuación.
A esta intervención se suma una segunda actuación en la senda costera de Cuchía, donde se han destinado otros 5.000 euros a la reposición de maderas y vigas en mal estado en los puentes del paseo. Estos trabajos se han realizado con medios propios del consistorio, contratando carpinteros a través del programa del Servicio Cántabro de Empleo.
En total, el municipio ha comprometido más de 28.000 euros en estas mejoras, que afectan a enclaves con una alta afluencia tanto de vecinos como de turistas.
Castillo ha subrayado que se trata de actuaciones «muy necesarias» por tratarse de espacios integrados en el patrimonio paisajístico de Miengo y muy expuestos a las inclemencias meteorológicas. «Nuestro objetivo es conservarlos en buenas condiciones, hacerlos más seguros y conseguir que vecinos y visitantes puedan disfrutarlos con todas las garantías», ha señalado la edil.
La responsable municipal ha adelantado que la Concejalía de Infraestructuras seguirá atendiendo aquellas instalaciones que, por el paso del tiempo, requieran renovación o reparación, con el fin de cuidar tanto la seguridad como la imagen de los espacios naturales del municipio.



