El pequeño municipio zamorano acogerá los días 5 y 6 de septiembre la primera edición de un torneo de fútbol juvenil que reunirá a cerca de treinta equipos procedentes de distintos puntos de España y que promete llenar de vida sus calles durante todo el fin de semana.
El campo municipal José Ramos será el escenario de una competición dividida en dos categorías. Los benjamines abrirán el fuego el sábado, mientras que los alevines tomarán el relevo el domingo. En total, 14 equipos en benjamín y 16 en alevín se distribuirán en cuatro grupos por categoría, con fases posteriores de Liga de Oro y Liga de Plata.
Entre los participantes figuran clubes zamoranos de renombre como el Zamora CF o el Racing Benavente, acompañados de equipos llegados desde otras provincias. El torneo mantiene su denominación internacional pese a la baja de última hora de los dos conjuntos portugueses que estaban previstos inicialmente, cuya ausencia ha sido cubierta sin problemas por la organización.
La impulsora del torneo, Delia Hernández, ha subrayado que el evento nació con una doble intención: deportiva y social. El objetivo es que la competición sirva también para dar a conocer el pueblo, su comarca, sus bares y su gente a todos los visitantes que se acerquen durante el fin de semana.
Y es que junto a los cerca de 400 futbolistas en edad escolar, se espera la llegada de un buen número de familias, con padres y abuelos incluidos, lo que supondrá un importante impulso para la actividad local. Así lo ha destacado la representante de Caja Rural de Zamora, entidad colaboradora que ha apostado por respaldar el fútbol de base y confía en que esta iniciativa tenga continuidad en el tiempo.
Desde la Diputación de Zamora, el diputado de Deportes Juan del Canto ha valorado el esfuerzo logístico que supone organizar un evento de estas dimensiones y ha señalado el impacto positivo que puede tener para toda la provincia recibir a tantos equipos y familias.
El alcalde Roberto Álvarez, junto al resto de instituciones y patrocinadores implicados, respalda una apuesta que aspira a consolidarse en el calendario deportivo provincial y a convertir Moraleja del Vino, al menos una vez al año, en punto de encuentro del fútbol base zamorano.



