Pablo Martín López gana el Gran Premio Nacional de Doma Vaquera en la histórica muralla de Ciudad Rodrigo

Ciudad Rodrigo vivió este sábado una jornada intensa y emocionante en el marco de su 25ª Feria del Caballo, concentrando la atención de los amantes del mundo ecuestre de toda España en torno a los emblemáticos fosos de su muralla medieval.

Pablo Martín López gana el Gran Premio Nacional de Doma Vaquera en la histórica muralla de Ciudad Rodrigo

La localidad mirobrigense se convirtió en el centro neurálgico de la doma vaquera nacional, con centenares de aficionados y profesionales que llenaron sus calles y disfrutaron de un ambiente familiar y festivo que se trasladó también a la hostelería y el comercio local.

La pista profesional instalada junto a la muralla histórica fue el escenario de las pruebas de máxima categoría. Seis jinetes de primer nivel compitieron por el título del Gran Premio Nacional, y fue el andaluz Pablo Martín López quien se alzó con la victoria absoluta a lomos de su caballo «CY Montfrío». El segundo puesto recayó en el castellanoleonés Jonatan Guerra Rico, montando a «Dubai PZN 31,25%», mientras que el tercer escalón del podio fue para el también andaluz José María García Jarana con «Pinzón».

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La entrega de premios contó con la presencia del alcalde de Ciudad Rodrigo, Marcos Iglesias, acompañado por miembros de su equipo de gobierno y la concejala socialista Carmen Lorenzo.

En las pruebas territoriales y de caballos jóvenes, también hubo importantes actuaciones. María Abril Cortijo ganó el Open Debutantes de Castilla y León con «Vermotuth (Dali)», y Noemí Díaz Sánchez se impuso en la Prueba Intermedia montando a «Kollar VI». En las categorías de caballos jóvenes, Francisco Javier Castillejo de Bem triunfó en la modalidad de cuatro años con «Sandalo PH», mientras que Borja García Herranz se llevó el título de cinco años a lomos de «Guarana».

Sin embargo, la jornada quedó empañada por una trágica noticia. Un aficionado caballista falleció de forma repentina por causas naturales cuando se disponía a guardar su calesa y su caballo tras haber disfrutado de la fiesta junto al resto de los asistentes.

A pesar de la sombra que dejó este fallecimiento, la cita ecuestre mirobrigense volvió a demostrar su capacidad para congregar a lo mejor del mundo de la doma vaquera en un entorno único, consolidándose como una de las ferias del caballo de mayor relevancia nacional.