El conflicto en torno al arco de Faro Santander suma un nuevo capítulo judicial. El Ayuntamiento de la capital cántabra ha solicitado al Juzgado número 2 de lo Contencioso-Administrativo del Tribunal de Instancia de Santander que revoque las medidas cautelares que ordenaron provisionalmente la reapertura del paso bajo el emblemático arco al tráfico general, una decisión que fue impulsada en su día por Izquierda Unida.

El Consistorio sustenta su petición en los informes elaborados por seis servicios municipales distintos, un respaldo técnico con el que pretende demostrar que el modelo de uso compartido y restringido es la mejor solución para ese tramo de 37,7 metros de la calle Marcelino Sanz de Sautuola que discurre bajo el arco.
La Junta de Gobierno Local ya ha dado luz verde al expediente y ha aprobado oficialmente el cambio de categoría del vial, que pasa de ser considerado un viario de uso rodado a un viario compartido y restringido, en el que solo tienen acceso la línea 5C2 del TUS, taxis, residentes, vehículos sanitarios y de reparto.
Uno de los argumentos más llamativos que incluye la documentación aportada al juez es el del Servicio de Estadística, que certifica que no hay ninguna persona empadronada en el tramo afectado, lo que reduce considerablemente el impacto de la restricción sobre los vecinos.
La Policía Local, por su parte, defiende que el uso compartido mejora la seguridad de los peatones y elimina una intersección que antes generaba retenciones. El Servicio Municipal de Transportes Urbanos también se suma a los argumentos favorables y asegura que la situación actual beneficia a la línea 5C2, ya que mejora el cumplimiento de horarios, la accesibilidad y la coordinación con el resto de la red. El recorrido actual está en vigor dentro del horario ordinario y se mantendrá hasta el 1 de julio de 2027.
Al margen del proceso judicial, el Ayuntamiento recuerda que la circulación bajo el arco no se restablecerá hasta el próximo 18 de septiembre como mínimo, debido a diferentes circunstancias de ocupación de la vía pública vinculadas a actividades en la ciudad durante estos días.
El pulso entre el gobierno local y la justicia por el futuro de este paso deja claro que el debate sobre el modelo de movilidad en el entorno del arco de Faro está lejos de cerrarse, y que la resolución final dependerá ahora de cómo valore el juez el peso de los informes técnicos aportados por el Consistorio.



