La tarde del domingo dejó imágenes difíciles de creer en la autovía del Cantábrico a su paso por Liendo. Cinco vehículos quedaron destrozados y volcados sobre el asfalto tras un choque múltiple en el punto kilométrico 167 de la A-8, en lo que pudo haber sido una tragedia y se quedó, afortunadamente, en un susto mayúsculo.

Los ocupantes de los cinco coches implicados en el siniestro salieron del accidente con heridas de carácter leve. Una circunstancia que, vistas las imágenes del estado en que quedaron los vehículos, solo cabe calificar de providencial.
El accidente se produjo durante las horas centrales de la tarde de este domingo. Las llamadas al servicio de emergencias no tardaron en activar a los distintos cuerpos que acudieron al lugar para atender a los heridos y garantizar la seguridad de la zona.
Los bomberos de Cantabria fueron uno de los primeros en personarse en el lugar. Su intervención resultó fundamental, ya que algunos pasajeros tuvieron que ser excarcelados de los vehículos al quedar atrapados entre los hierros retorcidos. Una labor delicada que los profesionales resolvieron con eficacia.
Los servicios sanitarios del 061 atendieron a los heridos in situ. Pese al aparatoso aspecto del siniestro, ninguno de los afectados presentó lesiones de gravedad, lo que permitió un operativo de emergencias sin el peor de los desenlaces posibles.
La Guardia Civil acudió también al punto del accidente para cortar y regular el tráfico en dirección Santander, evitando así nuevos incidentes en una vía que quedó parcialmente bloqueada durante un tiempo. Los equipos de mantenimiento de carreteras trabajaron para retirar los vehículos siniestrados y restablecer la circulación normal en la autovía lo antes posible.
La A-8, uno de los principales ejes de comunicación del norte de España, registra con cierta frecuencia accidentes en sus tramos por la cornisa cántabra, especialmente en fines de semana y períodos de mayor afluencia de vehículos.
Lo sucedido este domingo en Liendo vuelve a poner sobre la mesa la importancia de extremar la precaución al volante. En esta ocasión, los protagonistas del accidente pudieron contarlo. No siempre ocurre así.
Más noticias de Santander
La Plaza de Abastos de Castro Urdiales vuelve a latir con sus placeros históricos, aunque el conflicto judicial sigue abierto
Cantabria recauda un 17% más en dos años aunque los cántabros pagan menos impuestos
El Racing, víctima del arbitraje: tres jornadas con decisiones polémicas que pudieron cambiar su temporada