Un guiso tradicional parte en dos al consistorio de La Cueva de Roa

La localidad burgalesa de La Cueva de Roa vive estos días una inusual tensión política a cuenta de uno de sus actos festivos más arraigados: la caldereta popular. Lo que en principio debería ser un motivo de celebración y unidad vecinal se ha convertido en el detonante de un enfrentamiento abierto entre el equipo de gobierno municipal y dos de sus propios concejales.

Un guiso tradicional parte en dos al consistorio de La Cueva de Roa

La discrepancia gira en torno al emplazamiento elegido para celebrar la tradicional caldereta, un evento gastronómico que cada año congrega a vecinos y visitantes en torno a este plato típico de la Ribera burgalesa. Los dos ediles disconformes consideran que el lugar propuesto por el Ayuntamiento no es el más adecuado, ya sea por razones de espacio, accesibilidad o por el impacto que puede tener sobre el desarrollo normal de las fiestas.

Desde el consistorio, el equipo de gobierno defiende su decisión y asegura que la ubicación escogida es la más conveniente para garantizar el buen funcionamiento del acto y la comodidad de los asistentes.

Noticias de Burgos en tu WhatsAppGratis, sin registros y sin que nadie vea tu número.
Unirme al canal

La situación ha trascendido el ámbito interno del pleno y ha llegado a oídos de los vecinos del municipio, quienes observan con sorpresa cómo una cuestión aparentemente menor ha generado una fractura visible en la corporación local. En pueblos pequeños como La Cueva de Roa, donde la convivencia política es muy estrecha, este tipo de conflictos suele tener un eco especial entre la población.

No es la primera vez que la organización de actos festivos da lugar a debates en los ayuntamientos de la comarca. La gestión de los recursos municipales, la elección de los espacios públicos y el protagonismo de cada celebración son asuntos que, con frecuencia, despiertan sensibilidades encontradas entre los representantes locales.

De momento, no está claro si ambas partes llegarán a un acuerdo antes de la celebración del evento. Lo que sí parece evidente es que la caldereta de este año en La Cueva de Roa se recordará no solo por su sabor, sino también por la polémica que ha dejado servida en la mesa del Ayuntamiento.