La localidad salmantina de Espeja vive estos días sus fiestas patronales en honor a San Lino, una celebración que reúne a vecinos, comarcanos y visitantes en torno a la tradición taurina, la música y la convivencia. Sin embargo, la jornada del domingo dejó un sabor agridulce tras un encierro a caballo que no arrancó hasta más de noventa minutos después de la hora prevista.

El festejo estaba programado para las doce del mediodía, con dos novillos de la ganadería serrana de Adelaida Rodríguez como protagonistas. Los centenares de personas que se habían acercado hasta el municipio tuvieron que armarse de una paciencia más que notable, ya que las reses no pudieron ser conducidas al punto de salida hasta las 13:30 horas aproximadamente.
El motivo de la demora fue la resistencia de los propios animales. Los dos cornúpetas habían ido saltando distintos cercados de los prados donde se encontraban, lo que dificultó en extremo el trabajo de los encerradores para reunirlos y ponerlos en marcha. La situación llegó a desesperar a una parte del público, que terminó por marcharse antes de que el encierro pudiera siquiera comenzar.
Cuando por fin arrancó el festejo, solo uno de los dos novillos previstos pudo ser conducido hacia el casco urbano junto a la manada de bueyes y los caballistas. El animal no lo puso fácil: se dio la vuelta en varias ocasiones durante el trayecto y llegó a embestir contra los caballos que intentaban guiarlo, protagonizando momentos de notable tensión en la zona de campo próxima a la entrada del pueblo.
Quienes decidieron aguardar hasta el final pudieron disfrutar de esas estampas de fuerza y emoción que caracterizan a este tipo de festejos tradicionales, aunque el espectáculo distó mucho del que estaba anunciado.
La tarde continuó con una capea popular en la plaza de toros bajo un sol de septiembre especialmente intenso, que invitó a participar a propios y visitantes. Ya entrada la noche, el grupo musical Obsesión tomó el relevo con su actuación, amenizando la velada con un concurso de disfraces durante el intermedio de la orquesta.
Las fiestas de Espeja se prolongarán hasta el próximo miércoles, cuando la localidad vivirá los actos más solemnes dedicados a San Lino, su patrón, en una cita que cada año logra reunir a toda la comarca en torno a sus raíces más festivas y taurinas.



