Un puñetazo por negarse a recetar un champú: la Audiencia Provincial avala investigar la agresión a una médico de Laguna de Duero como atentado

Una paciente del centro de salud de urgencias de Laguna de Duero golpeó a la médico de guardia hasta tirarla al suelo porque no le extendió una receta de champú anticaspa. La Audiencia Provincial de Valladolid ha confirmado que el caso se investigue como delito de atentado a funcionario público, con penas que pueden llegar a los cuatro años de cárcel.

Un puñetazo por negarse a recetar un champú: la Audiencia Provincial avala investigar la agresión a una médico de Laguna de D

Los hechos ocurrieron la noche del 13 de enero de 2025, en torno a las nueve de la tarde. La presunta agresora acudió al centro de salud de Laguna de Duero con la intención de que le recetaran un producto que acababa de adquirir en una farmacia: un champú contra la caspa. La médico de urgencias se negó a prescribirlo al considerarlo un tratamiento cosmético que correspondía valorar, en todo caso, a su médica de familia. Le dio cita para tres días después y ahí, en teoría, debía haber acabado todo.

Sin embargo, la paciente salió del centro contrariada y regresó una hora más tarde. Al cruzarse de nuevo con la doctora en las instalaciones, se abalanzó sobre ella sin mediar palabra y le propinó un puñetazo en el rostro que le partió el labio y la derribó al suelo. En la caída, también resultó lesionada una enfermera que se encontraba a su lado. Fueron los propios usuarios de la sala de espera quienes tuvieron que intervenir para separar a la agresora.

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La médico, además de la herida en la cara, sufrió secuelas psicológicas que comprometieron su continuidad como profesional de guardia.

El letrado de la víctima subrayó que la modificación del Código Penal ya reconoce a los médicos como autoridad, lo que permite que cualquier agresión, incluso verbal, sea tratada como atentado. Señaló también que el Colegio Oficial de Médicos de Valladolid está impulsando esta vía judicial de forma sistemática para poner coto a las agresiones en el ámbito sanitario.

La defensa de la acusada intentó en dos ocasiones paralizar la investigación, alegando falta de motivación en los autos judiciales. Primero ante el juzgado de instrucción, donde fue rechazada, y después en apelación ante la Audiencia Provincial, que ha llegado a la misma conclusión: el caso cuenta con declaración de la víctima, tres testigos y un informe forense que acredita las lesiones. Argumentos más que suficientes para seguir adelante.

Una receta que no se llegó a firmar terminó con una médico en el suelo y ahora puede terminar con la agresora entre rejas.