Una joven de 22 años y nacionalidad holandesa protagonizó este miércoles por la madrugada un intenso dispositivo de búsqueda en la zona de Somo y Loredo, en el municipio cántabro de Ribamontán al Mar, que mantuvo en vilo a los servicios de emergencia durante más de dos horas.

Todo comenzó cerca de las dos de la madrugada, cuando los amigos de la chica, con los que compartía una salida nocturna a la playa, no la vieron salir del agua tras llevar aproximadamente veinte minutos bañándose. Ante la imposibilidad de localizarla, decidieron alertar al 112 del Gobierno de Cantabria.
La respuesta fue inmediata y contundente. Se movilizaron dotaciones por tierra, mar y aire: un técnico y el servicio de drones del Ejecutivo regional, la embarcación y el helicóptero de Salvamento Marítimo, efectivos de la Guardia Civil, la Policía Local del municipio, bomberos de Santander, Cruz Roja y el 061. Una ambulancia quedó en espera junto al puesto de mando avanzado establecido en la playa, concentrado en la zona conocida como Somo II.
El ruido del helicóptero sobrevolando la costa a esas horas de la noche despertó a varios vecinos de la zona, que salieron a observar el rastreo iluminado por los potentes focos de la aeronave. Las redes sociales no tardaron en llenarse de vídeos grabados desde balcones y ventanas.
Finalmente, sobre las cuatro de la madrugada, la joven fue localizada en perfecto estado de salud. Estaba durmiendo en el camping de Latas donde se encontraba alojada durante sus vacaciones en Cantabria.
Ella misma explicó lo ocurrido: al salir del mar se desorientó y no fue capaz de encontrar el punto de la playa donde había dejado a sus amigos. Sin teléfono a mano o sin batería, optó por regresar sola al camping, sin ser consciente del enorme dispositivo que se había puesto en marcha para encontrarla.
Afortunadamente, el episodio no pasó a mayores. Todos los vehículos y efectivos movilizados regresaron a sus bases una vez confirmado que la joven se encontraba sana y salva.
El suceso pone de relieve la importancia de no perder de vista a los compañeros durante los baños nocturnos en la costa, especialmente en zonas con difícil visibilidad, y de mantener siempre algún medio de comunicación disponible ante cualquier imprevisto.
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