Una mujer muerde a un policía y le rompe un dedo tras ser sorprendida consumiendo droga en plena calle en Pajarillos

Cuatro agentes de la Policía Nacional fueron necesarios para reducir a una mujer que agredió violentamente a los agentes durante una intervención por consumo de drogas en la vía pública en el barrio vallisoletano de Pajarillos. El incidente ocurrió en la noche del pasado 22 de agosto y dejó a un policía con una fractura en la mano y una herida en la ceja que requirió puntos de aproximación.

Una mujer muerde a un policía y le rompe un dedo tras ser sorprendida consumiendo droga en plena calle en Pajarillos

Todo comenzó cuando dos menores alertaron a una patrulla que realizaba labores de prevención en el barrio. Los jóvenes señalaron que una mujer y un hombre llevaban horas consumiendo drogas en plena calle, a la vista de todos los vecinos. Al llegar al lugar, los agentes encontraron a la pareja enzarzada en una discusión con una vecina que había bajado a recriminarles su comportamiento, ya que llevaban dos horas consumiendo sustancias, gritando y molestando a quienes pasaban por allí.

Los dos individuos no eran desconocidos en la zona. Según informó la Policía Nacional, ya habían protagonizado otras intervenciones policiales anteriores en el mismo barrio, y al parecer llevaban varios días acudiendo al mismo punto para consumir drogas públicamente.

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Cuando los agentes les comunicaron que iban a ser denunciados por consumo de estupefacientes y abandono de utensilios para el consumo, la situación se descontroló de forma repentina. La mujer se abalanzó con violencia contra su propio compañero, amenazándole con matarle. Al intentar separarlos, los policías recibieron las agresiones de la mujer, que no cesó en su actitud. Hicieron falta cuatro agentes para poder inmovilizarla.

Uno de los policías resultó herido y tuvo que ser trasladado al hospital. Los médicos le diagnosticaron una mordedura en la ceja, tratada con puntos de aproximación, y una fractura en el cuarto metacarpiano de la mano derecha.

Dado el estado de agitación extrema en que se encontraba la detenida, fue necesaria la intervención de los servicios de emergencia del 112 de Castilla y León para trasladarla al Hospital Universitario Río Hortega. Durante el traslado, la mujer insultó, escupió e intentó agredir también al personal sanitario.

La Policía Nacional procedió a su detención como autora de un delito de atentado contra agente de la autoridad. Tras quedar bajo custodia policial hasta ser puesta a disposición judicial, la autoridad competente decretó finalmente su puesta en libertad.