UGT Baleares ha denunciado públicamente una agresión física sufrida por una trabajadora del aeropuerto de Palma de Mallorca a manos de una pasajera que perdió el control tras no conseguir demostrar que tenía derecho al descuento de residente.

Los hechos ocurrieron en las instalaciones del aeropuerto Son Sant Joan, donde la empleada, en el ejercicio de sus funciones, informó a la pasajera de que no podía aplicarle la bonificación al no poder acreditar debidamente su condición de residente. La respuesta de la viajera fue una agresión directa con su teléfono móvil contra la trabajadora.
El sindicato UGT Baleares ha salido con contundencia en defensa de la empleada agredida y ha exigido a las empresas y autoridades competentes que adopten medidas preventivas urgentes para proteger al personal que trabaja de cara al público en el aeropuerto.
Desde el sindicato advierten de que este tipo de incidentes no son casos aislados, sino que forman parte de una tendencia al alza en las agresiones que sufren los trabajadores y trabajadoras del sector aeroportuario en Baleares. La presión y las tensiones que genera el tráfico aéreo, especialmente en temporada alta, se trasladan demasiadas veces de manera violenta sobre quienes simplemente cumplen con su trabajo.
UGT reclama protocolos claros de actuación ante situaciones de violencia, mayor presencia de personal de seguridad en los puntos de atención al cliente y el respaldo jurídico necesario para que las víctimas puedan denunciar sin miedo y con todas las garantías.
El aeropuerto de Palma es uno de los más transitados de España, con millones de pasajeros cada año, lo que convierte a sus trabajadores en uno de los colectivos más expuestos a situaciones de conflicto. Episodios como este recuerdan que detrás de cada mostrador hay una persona que merece respeto y protección.
La agresión ha generado indignación en el sector y reabre el debate sobre la necesidad de endurecer las consecuencias legales para quienes agreden a trabajadores en el desempeño de sus funciones.



