Una residencia de ancianos de nueva generación tomará forma en los terrenos abandonados de Cajo

La empresa Vitalia ultima los trámites para levantar en Santander su segundo centro residencial en Cantabria, en una parcela junto a Teka y la carretera N-611 que durante años ha permanecido sin uso.

Una residencia de ancianos de nueva generación tomará forma en los terrenos abandonados de Cajo

El proyecto, que arrancó su tramitación hace varios años, recibió luz verde urbanística a principios de 2023 con la aprobación del Estudio de Detalle en el Ayuntamiento de Santander. Sin embargo, desde entonces el avance ha sido lento. Este año la empresa ha presentado gran parte de la documentación requerida ante el Instituto Cántabro de Servicios Sociales, aunque todavía faltan algunos documentos para obtener la autorización definitiva.

A la espera administrativa se suma otro contratiempo. El Ministerio de Transportes ha expropiado forzosamente 393 metros cuadrados de tres fincas de Vitalitas, la sociedad que opera junto a Vitalia en el norte de España, y ha ocupado temporalmente casi 3.800 metros cuadrados adicionales para las obras de humanización de la N-611. La maquinaria y los operarios que se ven estos días en la parcela trabajan para esa obra vial, no para la residencia.

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Hasta que esos terrenos no queden liberados, los propios trabajos de Vitalia no podrán comenzar.

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Cuando arranquen, el edificio se levantará en forma de T. El brazo norte, orientado hacia la carretera, concentrará los servicios generales del centro. El brazo sur acogerá las habitaciones. Ambos quedarán rodeados de un amplio jardín privado que, visualmente, se integrará con los parques públicos del entorno, como el del Doctor Morales.

La empresa también está obligada a ceder al menos 2.556 metros cuadrados de espacio libre de uso público. La intención es situarlos junto a las vías del tren y la carretera para actuar como barrera acústica, y crear una franja arbolada alineada con el ferrocarril que suavice el impacto sonoro y visual de la infraestructura.

En cuanto al modelo de atención, Vitalia lo describe como un nuevo concepto residencial basado en casas con cocina propia, menús elaborados diariamente, plan de cuidados personalizado, tutor individual, servicio médico durante las 24 horas y un centro especializado en rehabilitación neurológica y funcional.

Santander se sumaría así al municipio de El Astillero, donde la misma firma ya gestiona otro centro en pleno funcionamiento, consolidando la presencia de esta empresa zaragozana en la región.