Valladolid vivió esta semana uno de sus episodios más graves de contaminación atmosférica en los últimos trece años. La ciudad superó por primera vez desde 2013 el umbral de 180 microgramos de ozono por metro cúbico de aire, una barrera que marca la normativa como nivel de alerta para la salud pública.

El pico más elevado se registró en la estación de control del Paseo del Cauce, en el tramo que une La Rondilla con el Barrio España, donde se midieron 189 microgramos por metro cúbico a las 15 horas de este viernes. El dato llega al final de lo que los ecologistas han calificado como «una semana negra para la calidad del aire», agravada por la quinta ola de calor del verano.
Ante la situación, Protección Civil lanzó una serie de recomendaciones para proteger a la población más vulnerable, entre ella niños, personas mayores, enfermos respiratorios y mujeres embarazadas. El mensaje principal es evitar salir a la calle durante las horas centrales del día, cuando el calor es mayor y las concentraciones de ozono alcanzan su punto más alto. En interiores, los niveles de este contaminante se reducen hasta en un 50%.
También se aconseja no realizar ejercicio físico ni trabajos al aire libre mientras persista el episodio. Si no es posible evitarlo, lo más recomendable es hacerlo a primera hora de la mañana. La razón es sencilla: cuanto más intensamente respira una persona, mayor es la exposición de sus pulmones al ozono y a otros contaminantes.
Los ecologistas han ido más allá de las recomendaciones y han apuntado directamente a las instituciones. Califican de «desidia y negligencia» la actitud tanto del Ayuntamiento como de la Junta de Castilla y León, a quienes acusan de haber abandonado a su suerte a los miles de vallisoletanos con mayor riesgo. Recuerdan que en 2023, con niveles de ozono inferiores a los actuales, la Agencia Europea de Medio Ambiente cifró en 110 las muertes prematuras en la provincia relacionadas con este contaminante. La organización ha anunciado que trasladará el caso a la Fiscalía de Valladolid.
El Ayuntamiento, por su parte, ha matizado que la superación del umbral fue puntual, limitada a una sola hora en una única estación de medida, y que los valores descendieron en la hora siguiente, dando por concluido el episodio según la normativa vigente. El Consistorio mantiene, no obstante, el nivel de aviso activo.
El debate entre la alarma ciudadana y la respuesta institucional queda abierto en una ciudad que mira al termómetro con preocupación creciente cada verano.
Más noticias de Valladolid
El Penicilino de Valladolid reabre en octubre tras seis años cerrado: vuelven la zapatilla y el ‘peni’
Cazado con la linterna encendida: detenido en Valladolid un ladrón con siete antecedentes que asaltó la hucha de una máquina de bolas
Valladolid se echa a la calle: la Asunción y San Roque llenan de fiesta centenares de municipios este fin de semana