El Ayuntamiento de Valladolid ha puesto en marcha los trabajos para actualizar el llamado mapa del miedo, una herramienta diseñada para identificar los espacios urbanos donde los vecinos, especialmente las mujeres, perciben mayor inseguridad al transitar. Han pasado siete años desde su primera edición y la ciudad ha cambiado lo suficiente como para que esta revisión sea necesaria.

El concejal responsable del área, Rodrigo Nieto, ha explicado que el proceso ha arrancado con la formación de un nuevo comité técnico, ya que los funcionarios que elaboraron el plan original ya no ocupan los mismos puestos. El primer escollo que encontraron fue precisamente ese: los criterios aplicados en aquel momento no habían sido uniformes entre las distintas concejalías implicadas.
El proceso será largo. Habrá reuniones interdepartamentales con técnicos de áreas como Movilidad y Urbanismo, se fijarán criterios comunes y, posteriormente, se abrirá un periodo de exposición pública en el que cualquier vallisoletano podrá señalar los lugares que considera inseguros. Nieto ha subrayado que la valoración técnica responde a criterios objetivos y que la parte política no interviene en esa fase.
Entre las mejoras que ya se han llevado a cabo desde la publicación del primer mapa, el edil ha citado ejemplos concretos. En un parque de Parquesol se rebajaron los setos de dos metros a metro y medio para mejorar la visibilidad. En otros puntos se ha trabajado en la iluminación de zonas oscuras o se han abierto nuevos accesos a parques que antes contaban con una única entrada.
Ahora toca comprobar si esas actuaciones han surtido efecto y si los puntos que entonces se marcaron como problemáticos han mejorado o siguen igual. También habrá que incorporar los nuevos espacios que han surgido en la ciudad: plazas, parques, túneles y pasarelas construidos en estos años.
El mapa vigente clasifica las zonas de riesgo en seis categorías: iluminación inadecuada, obstáculos y muros, parques y jardines, túneles y pasarelas, ausencia de personas y riesgos varios. Algunos de los puntos más señalados son los puentes sobre el río Pisuerga o el conocido túnel de Panaderos.
El Ayuntamiento no ha fijado ningún plazo concreto para tener lista la nueva versión. Nieto ha insistido en que se trata de un objetivo a medio plazo que se irá construyendo poco a poco, y que cuando esté terminado se presentará y expondrá públicamente.



