Valladolid vive esta semana una de las situaciones de tráfico más complicadas de los últimos meses. La coincidencia de varias obras en distintos puntos de la ciudad ha generado cortes simultáneos que están provocando retenciones en barrios tan diferentes como el centro, Parquesol o la zona sur, afectando al día a día de miles de conductores.

El foco principal de atención se sitúa en los accesos desde la plaza Colón hasta la estación de tren, cerrados desde este martes a causa de las obras de la nueva terminal ferroviaria. La Policía Municipal prevé que estos trabajos se prolonguen hasta el sábado y advierte de que las horas punta pueden ser especialmente difíciles en el centro de la ciudad y sus alrededores.
A esta situación se suma el corte en la avenida de Salamanca, en vigor desde el lunes y con fecha de finalización prevista para el sábado 26. Las obras de la red de calor han bloqueado tres de los cuatro carriles de esta importante arteria, lo que obliga a los vehículos a realizar desvíos alternativos por calles como Las Eras, Olma o la avenida de Ramón Pradera.
El barrio de Parquesol también acusa el impacto. Los trabajos de fresado y aglomerado en la calle Manuel Jiménez-Alfaro están derivando un importante volumen de tráfico hacia Ciudad de la Habana y Felipe Ruiz Martín, generando retenciones que ya se dejaron notar desde el lunes.
Otro punto conflictivo es la calle Padre José Acosta, donde el tendido de una línea eléctrica vinculada a una planta fotovoltaica ha reducido la circulación a un carril por sentido en el tramo comprendido entre la avenida de Salamanca y la pasarela de Las Contiendas. Estos trabajos se extenderán hasta el 4 de septiembre, cuando se detendrán coincidiendo con las Fiestas de Valladolid.
La campaña municipal de aglomerado añade más cierres puntuales hasta el 24 de julio en vías como el Paseo de Juan Carlos I, la calle Joaquín Velasco Martín y el tramo entre las avenidas de Burgos y Salamanca.
Las autoridades recomiendan a los vecinos planificar sus desplazamientos con antelación, evitar en la medida de lo posible las horas punta y consultar las alternativas habilitadas. Aunque el verano suele aliviar la densidad del tráfico en la ciudad, la acumulación de obras en zonas estratégicas puede trasladar las retenciones a puntos hasta ahora poco habituales.
