Vecinos de Hortaleza y Barajas registran niveles de ruido del circuito de F1 hasta 27 veces por encima del límite legal

Los primeros ensayos del circuito de Fórmula 1 de Madrid han encendido todas las alarmas en los barrios de Hortaleza y Barajas. Los sonómetros instalados por la Plataforma Stop Fórmula 1 Madrid en viviendas próximas al trazado han registrado niveles acústicos muy superiores a los permitidos por la normativa, lo que ha provocado una respuesta política inmediata del Grupo Municipal Socialista.

Vecinos de Hortaleza y Barajas registran niveles de ruido del circuito de F1 hasta 27 veces por encima del límite legal

Según los datos recogidos durante los ensayos del Campeonato FIA de Fórmula 3 celebrados esta semana, en una zona residencial donde el límite máximo de referencia es de 55 decibelios se alcanzaron medias de 102,7 decibelios, con picos que llegaron hasta los 109,1. Una diferencia que los propios socialistas han calificado de escandalosa.

Lo más llamativo es que todo esto ocurrió con apenas cinco monoplazas en pista. Los vecinos y la oposición se preguntan qué sucederá cuando circulen los treinta coches del Gran Premio.

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Ante esta situación, el PSOE ha pedido la comparecencia de los concejales de Hortaleza y Barajas, David Pérez y Juan Peña respectivamente, para que expliquen las afecciones acústicas, ambientales, de movilidad y de limpieza registradas en el entorno del circuito. El concejal socialista Jorge Donaire ha sido especialmente crítico con la gestión municipal, recordando que el Ayuntamiento anunció la instalación de pantallas acústicas después de las quejas, cuando esas medidas, según él, ya estaban previstas de antemano.

«Dijeron que no costaría un euro a los madrileños y el Ayuntamiento sigue sin dar datos reales sobre el coste del proyecto», señaló Donaire, quien también exigió transparencia sobre las contraprestaciones que recibirán los vecinos por el uso privativo del espacio público y el deterioro de su calidad de vida.

Desde el Ayuntamiento se respondió que en eventos de interés general siempre se aplican exenciones de ruido. La Comunidad de Madrid, por su parte, optó por poner el acento en la rentabilidad económica del Gran Premio para la capital, y el consejero de Vivienda, Transportes e Infraestructuras, Jorge Rodrigo, pidió comprensión ciudadana con una frase que no pasó desapercibida: «Merece la pena que todos nos sacrifiquemos un poquito».

Una declaración que difícilmente convencerá a quienes llevan semanas soportando el ruido de obras, homologaciones y pruebas en sus propias casas, mucho antes de que arranque el primer motor de competición oficial.