Los usuarios del parque de Quevedo, uno de los pulmones verdes de la ciudad de León, llevan semanas denunciando una situación de inseguridad que ha convertido este espacio en un lugar hostil para quienes lo frecuentan a diario.

El grupo municipal de UPL ha recogido el malestar de numerosos vecinos que alertan de peleas, altercados y robos a personas mayores en la zona. La última pelea conocida tuvo lugar el pasado 24 de julio, un incidente que no ha hecho sino agudizar el clima de tensión en un enclave que históricamente ha sido sinónimo de convivencia y tranquilidad.
El parque, construido en 1980 en el barrio de El Crucero, es uno de los espacios verdes más valorados de la capital leonesa por la riqueza de su flora y fauna. Lo frecuentan a diario residentes del propio barrio y de otros puntos de la ciudad, incluyendo muchas personas mayores que ahora ven con recelo acercarse a sus paseos habituales.
Según trasladan desde UPL, lo que más preocupa a los vecinos no son solo los incidentes en sí, sino la escasa o nula presencia policial en la zona, que a su juicio favorece que estos comportamientos se repitan sin consecuencias. La sensación de abandono institucional es, según los testimonios recogidos, tan grave como los propios altercados.
El concejal de UPL Enrique Valdeón ha reclamado un refuerzo de la vigilancia tanto por parte de la Policía Local, dependiente del Ayuntamiento de León, como de la Policía Nacional, bajo la órbita de la Subdelegación del Gobierno. Para Valdeón, ambas administraciones tienen responsabilidad en el asunto y deben actuar de forma coordinada para devolver la calma a la zona.
El edil subraya que la presencia policial debe ser preventiva, con el objetivo de disuadir antes que de intervenir tras los hechos. Una apuesta por la vigilancia proactiva que, en su opinión, es la única capaz de frenar conductas que, en sus palabras, «menoscaban los derechos a la tranquilidad de los ciudadanos».
Los vecinos de El Crucero esperan ahora que la presión institucional se traduzca en medidas concretas antes de que la situación derive en un suceso de mayor gravedad. El parque de Quevedo merece recuperar la paz que durante décadas lo definió.



