Una casona solariega del siglo pasado en el municipio de Reocín se convierte en referente regional para la inclusión de personas con Trastorno del Espectro Autista. La Asociación de Padres de Personas dentro del Espectro Autista de Cantabria, Aptacan, inauguró este sábado sus nuevas viviendas tuteladas en la Casa de Los Agüera y Bustamante de Villapresente, dando así un paso histórico en la atención a este colectivo en la región.

El centro, que lleva un año en marcha tras la cesión del inmueble por parte de la Fundación Siete Cruces, ya funciona a pleno rendimiento con tres recursos principales: un alojamiento supervisado con siete plazas, una vivienda tutelada con nueve plazas y un centro de día. En total, el espacio cuenta con 16 plazas, de las cuales cinco están concertadas con el Gobierno de Cantabria a través del Instituto Cántabro de Servicios Sociales.
La consejera de Inclusión Social, Juventud, Familias e Igualdad, Begoña Gómez del Río, asistió al acto de inauguración y subrayó que las viviendas están concebidas como espacios diseñados para fomentar la vida independiente de las personas con autismo. La responsable autonómica también destacó el apoyo económico del Ejecutivo al colectivo, que el año pasado recibió casi 88.000 euros en ayudas del 0,7% del IRPF y que este año contará con una subvención nominativa de 20.000 euros para orientación e intervención psicosocial.
La casona fue cedida en agosto de 2025 gracias al gesto solidario del matrimonio Felipe Ruiz y Angelina Sevilla, impulsores de la Fundación Siete Cruces y propietarios del palacete y la finca. Las dos edificaciones, el palacio y la casa de los guardeses, han sido adaptadas a las necesidades del colectivo con trabajos de aislamiento y climatización en los que también participó la Asociación de Vecinos de Villapresente.
Aptacan atiende a cerca de 150 familias en Cantabria y trabaja desde la intervención temprana hasta el acompañamiento en la vida adulta, con apoyo psicológico, educativo, social y laboral. Este nuevo espacio se suma al centro ocupacional que ya gestiona en Torrelavega, con otras 16 plazas.
Los nuevos residentes de Villapresente compartirán un proyecto de hogar común en el que aprenderán a desenvolverse en las tareas cotidianas con supervisión profesional. Una segunda vida para una vieja casona que, gracias a la solidaridad vecinal e institucional, se convierte en símbolo de lo que puede lograrse cuando una comunidad decide no dejar a nadie atrás.



