Aranda de Duero vive este 12 de septiembre un día agridulce. Mientras la ciudad celebra su día grande de fiestas patronales, llega la noticia del fallecimiento de Ángel Guerra, uno de los nombres más reconocibles de la política local en las últimas décadas, alcalde de la ciudad entre 2003 y 2007 y figura clave del Partido Popular en la comarca de la Ribera del Duero.

Guerra nació el 6 de noviembre de 1949 en Villagutiérrez, un pequeño municipio de la provincia de Burgos. Tras formarse como maestro, llegó a Aranda en 1974 para ejercer la docencia en el Colegio Virgen de las Viñas, en el barrio de Santa Catalina. Fue ese arraigo con la ciudad lo que acabó llevándole a la política.
En 1983 dio el salto al Ayuntamiento como concejal, integrándose en el equipo de gobierno que presidía Rafael de las Heras, otro de los alcaldes arandinos fallecido apenas semanas antes, el pasado 28 de julio. Desde entonces, Guerra formó parte de la corporación municipal en dos etapas distintas, entre 1983 y 1995, y entre 2003 y 2011, siendo alcalde en el primer tramo de ese segundo período.
Paralelamente, su carrera en la Diputación Provincial de Burgos fue larga y fructífera. Durante más de tres décadas, entre 1987 y 2022, fue diputado provincial por el partido judicial de Aranda, llegando incluso a ocupar la vicepresidencia de la institución. Trabajó bajo los mandatos de los presidentes Luis Montes, Vicente Orden Vigara y César Rico.
Como alcalde, uno de sus logros más recordados fue el impulso al nuevo Polígono Industrial Prado Marina, un proyecto que marcó el desarrollo económico de la ciudad. También presidió la agrupación comarcal del PP en la Ribera del Duero durante más de dos décadas, desde 1997 hasta 2021.
Su familia, consciente de que la noticia coincide con el corazón de las fiestas de Aranda, ha pedido expresamente al Ayuntamiento que no se decreten días de luto oficial para no interferir en las celebraciones. Tampoco desean que se suspendan actos festivos por esta causa. Es un gesto que muchos en la ciudad interpretan como un reflejo del carácter discreto y generoso del propio Ángel Guerra.
El funeral se celebrará en Burgos capital, donde residió con su familia durante los últimos años marcados por una larga enfermedad. Después de las fiestas, sus amigos y compañeros organizarán una misa en Aranda. Su féretro será cubierto con la bandera de la ciudad que tanto quiso.
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