Vitoria estrecha el cerco de su Zona de Bajas Emisiones: comercios y profesionales pierden hoy sus permisos especiales

A partir de este 15 de septiembre, la Zona de Bajas Emisiones de Vitoria-Gasteiz da un paso más en su aplicación. Varios colectivos que hasta ahora contaban con exenciones para circular por la zona sin necesidad de etiqueta medioambiental ven cómo esos privilegios desaparecen de golpe.

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Los principales afectados son vehículos vinculados a actividades comerciales, profesionales y de servicios que no disponen de distintivo ambiental de la DGT. Hasta hoy tenían margen para moverse con relativa libertad dentro del perímetro restringido. Desde hoy, esa puerta se cierra.

La medida forma parte del calendario de implantación progresiva de la ZBE que las autoridades locales vienen aplicando en los últimos años con el objetivo de mejorar la calidad del aire en el centro de la ciudad y reducir las emisiones contaminantes en una de las zonas con mayor tráfico de la capital alavesa.

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No todos los conductores se ven igual de afectados. Los residentes dentro del área delimitada por la ZBE conservan su exención hasta el año 2027, lo que les da un margen adicional para adaptar sus vehículos o cambiarlos por modelos con etiqueta. Una distinción que busca no penalizar a quienes viven en la zona y que, por tanto, tienen menos opciones para evitar circular por ella.

Para quienes desarrollan su actividad económica en el área y todavía no han renovado su flota, la situación exige una respuesta rápida. Circular sin etiqueta en un vehículo ya no exento puede conllevar sanciones económicas, por lo que desde el sector se recomienda revisar con urgencia la documentación y las opciones disponibles.

La ZBE de Vitoria sigue así su hoja de ruta hacia una ciudad más limpia y sostenible, en línea con las exigencias europeas que obligan a los municipios de más de cincuenta mil habitantes a contar con este tipo de zonas restringidas. Un camino que, aunque necesario, sigue generando dudas y tensiones entre los distintos colectivos que conviven a diario con sus restricciones.

El reto ahora está en la información y en la adaptación. Quienes aún no han regularizado su situación tienen en la normativa vigente un aviso claro: el tiempo de las excepciones, al menos para buena parte de los conductores, ha terminado.