Vitoria vuelve a ser la capital de la televisión: el FesTVal trae más de mil invitados y anima a bares y hoteles de la ciudad

La alfombra naranja ya está desplegada en el Palacio Europa. Vitoria arranca esta semana su cita anual con la televisión nacional, un evento que cumple 18 ediciones y que cada año deja una huella cada vez más visible en la economía local.

Vitoria vuelve a ser la capital de la televisión: el FesTVal trae más de mil invitados y anima a bares y hoteles de la ciudad

Más de un millar de invitados, entre actores, presentadores, guionistas, influencers y directivos de cadenas, llenan estos días los bares, restaurantes y hoteles del centro de la capital alavesa. La mayoría llega desde fuera de Euskadi para presentar los estrenos televisivos del nuevo curso.

El impacto económico del certamen supera ya los 84 millones de euros, según los datos del informe más reciente que maneja la organización. A esa cifra se suman 700 pernoctaciones que se reparten entre los distintos establecimientos hoteleros de la ciudad, con el Gran Hotel Lakua como alojamiento oficial para los talentos.

Esta edición viene además con novedad. El festival amplía sus sedes y, junto al Palacio Europa, incorpora Arkabia, el espacio de la Fundación Vital en la calle Postas. Una expansión que promete llevar el movimiento de visitantes también a las calles del centro histórico.

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Los hosteleros no dudan en valorar positivamente esta semana especial. Josean Merino, al frente de Perretxico y La Escotilla, lo resume con claridad: el festival «anima la ciudad» y ayuda a alargar la temporada más allá del verano. Según explica, el público del certamen frecuenta la barra por las noches de forma espontánea, sin reservas previas.

Juan Carlos Antolín, de SEA Hostelería, apunta en la misma dirección. En su local Kotarro, una cadena ha reservado este año el comedor completo durante una jornada. «El entorno del Europa y Sancho El Sabio genera mucho ambiente», señala, y recuerda que los equipos técnicos y de producción son numerosos y también contribuyen al consumo local.

En los hoteles la historia es similar. El B&B General Álava, a escasos metros del Palacio Europa, registra una ocupación «bastante elevada» esta semana, con la prensa y las televisiones acreditadas como principales clientes. Otros establecimientos como el apartahotel Líbere o el Silken Ciudad de Vitoria también reciben reservas de última hora de quienes no encuentran plaza en los más cercanos al evento.

Vitoria, una vez más, se convierte durante unos días en un plató de dimensiones urbanas. El festival ha pasado de ser una cita del sector a transformarse en uno de los motores económicos más sólidos del inicio de otoño en la ciudad.