La Junta de Castilla y León ha declarado la cuarta situación de alerta por riesgo meteorológico de incendios forestales del verano, vigente desde el pasado 28 de julio hasta el 31 de julio. Zamora es una de las provincias más afectadas, con todas sus comarcas bajo nivel de riesgo extremo durante todo el episodio.

Las zonas señaladas con mayor peligro son Alcañices, Benavente, Bermillo de Sayago, Galende, Mombuey, Puebla de Sanabria, Tábara, Villardeciervos y la capital zamorana, según los índices elaborados por la Agencia Estatal de Meteorología.
La causa está en una dorsal anticiclónica que se ha instalado sobre la comunidad, trayendo consigo temperaturas máximas de entre 36 y 39 grados, humedades relativas por debajo del 10 por ciento y vientos sostenidos de entre 20 y 35 kilómetros por hora con rachas que pueden superar los 45. Una combinación que los expertos califican como especialmente peligrosa para la propagación de fuego.
Entre las medidas más llamativas de esta alerta destaca la prohibición del uso de maquinaria autopropulsada agrícola y forestal entre las 12:00 y las 20:00 horas en el monte y en los terrenos situados a menos de 400 metros de masa forestal. Esto afecta directamente a trabajos propios de estas fechas como la cosecha y el empacado de cereal o forraje en secano, así como al uso de procesadoras, skidders y desbrozadoras forestales.
Además de la restricción sobre la maquinaria, quedan prohibidas durante estos días actividades como encender fuego en espacios abiertos, utilizar barbacoas aunque estén autorizadas, realizar quemas, lanzar cohetes o pirotecnia, y emplear cualquier herramienta que pueda generar chispas o llamas, salvo en actuaciones de emergencia debidamente autorizadas.
A todo ello se suma la posibilidad de tormentas el viernes 31 de julio en el norte de la comunidad, un fenómeno que, lejos de aliviar la situación, puede favorecer el inicio de nuevos incendios mediante rayos en condiciones de extrema sequedad.
El operativo INFOCAL y los índices de la AEMET coinciden en situar el riesgo entre muy alto y extremo durante todo el periodo, tanto por la alta probabilidad de ignición como por la velocidad con la que cualquier fuego podría extenderse.
Desde el Gobierno regional se hace un llamamiento a la máxima prudencia ciudadana y se recuerda que ante cualquier columna de humo o conato de incendio es imprescindible avisar de inmediato al número de emergencias 112.
