La Banda de Música Joven Diego Ortiz ofreció este domingo un concierto que reunió a cientos de toledanos en el parque de La Vega, dentro de la programación de las Ferias y Fiestas de Agosto. El templete volvió a cumplir su función histórica: llevar la música directamente al corazón de la ciudad.

Durante cerca de dos horas, los jóvenes músicos de la Escuela Municipal de Música Diego Ortiz recorrieron un repertorio amplio y variado, desde el pasodoble más clásico hasta las bandas sonoras del maestro Ennio Morricone. Un programa que demostró que la banda no solo toca, sino que ya empieza a construir un sonido propio.
La tarde de agosto llegó con viento y con cierta incertidumbre meteorológica que pudo restar algo de público en los primeros minutos. Aun así, los vecinos fueron llegando poco a poco, deteniéndose en el paseo, dejándose atrapar por los metales, las maderas y una percusión que marcó el ritmo con firmeza. Hubo incluso castañuelas, y con ellas el cuerpo de más de uno empezó a moverse entre las sillas.
Al frente del conjunto, la directora Ana Belén Rubio condujo la actuación con un gesto enérgico y expresivo, capaz de transmitir a los músicos tanto la intensidad de cada pasaje como el equilibrio necesario entre las distintas familias instrumentales.
La Escuela Municipal Diego Ortiz, de la que surge esta formación, es mucho más que un centro de enseñanza. Es una apuesta de la ciudad por su futuro cultural. Aprender a tocar un instrumento es una cosa; aprender a tocar con otros es algo diferente y más profundo. En una banda se aprende a escuchar, a ceder protagonismo, a construir algo que ningún músico podría lograr solo.
La Banda Joven Diego Ortiz está en ese proceso. Se aprecia en la atención a las voces interiores, en la intención de los ataques, en una sonoridad que todavía crece pero que ya tiene dirección.
El templete de La Vega es el escenario perfecto para este tipo de encuentros. No hace falta que el público compre una entrada ni reserve una silla. La música sale a buscarlo. Y cuando lo encuentra, como ocurrió este domingo en Toledo, la ciudad gana algo que no tiene precio.



