La construcción del nuevo Complejo Ferroviario de Valladolid supera uno de sus obstáculos más temidos: los hallazgos arqueológicos bajo el subsuelo no tienen valor suficiente para paralizar los trabajos, según ha determinado la Comisión de Patrimonio Cultural de Castilla y León.

La Comisión aprobó por mayoría, sin ningún voto en contra, dar conformidad al informe de control arqueológico de la Fase II del proyecto, ejecutado por la empresa STRATO. El dictamen fue remitido al Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible, encabezado por Óscar Puente, dando así vía libre para continuar con el calendario previsto.
Los restos localizados durante las excavaciones se corresponden con antiguas atarjeas y canalizaciones de drenaje de las vías del siglo XIX, estructuras comunes de su época que se encuentran actualmente en desuso. Patrimonio considera que no son susceptibles de conservación, aunque sí deben ser documentadas y recogidas en los informes arqueológicos correspondientes.
Esto significa que las obras no sufrirán ninguna paralización ni ampliación de plazos por esta causa. Un alivio importante, ya que un hallazgo de mayor relevancia habría obligado a detener los trabajos y replantear los tiempos de ejecución, que actualmente se extienden hasta el año 2029.
De los 43 meses previstos inicialmente, ya han transcurrido nueve. Las actuaciones se centran por el momento en las zonas colindantes a la terminal actual, especialmente en el área donde estuvo Estación Gourmet y que albergará el futuro aparcamiento subterráneo de 605 plazas. Desde la pasarela que conecta los andenes ya es posible observar el avance de las demoliciones.
Los viajeros que utilizan a diario la estación de Campo Grande no perciben aún grandes cambios en su rutina, aunque eso cambiará cuando las obras alcancen la terminal propiamente dicha.
Lo que sí están notando los vecinos y conductores de la zona son las restricciones de tráfico. La calle Recondo vuelve a verse afectada este viernes con un nuevo corte, previsto hasta el 21 de agosto, en el tramo frente al parking actual en sentido hacia la calle Estación. No será el último: los cortes se sucederán a lo largo de toda la ejecución del proyecto, con episodios puntuales de mayor impacto cuando afectan a vías principales como la calle Estación del Norte.
La nueva estación de tren de Valladolid avanza, pues, con paso firme. El subsuelo ha dado su bendición y el calendario, por ahora, se mantiene intacto.



