La localidad toledana de La Guardia ha dado un paso importante para potenciar su riqueza natural con la inauguración de un nuevo observatorio de aves en la tercera de sus famosas lagunas, una infraestructura que llega además con un diseño pensado para que nadie se quede fuera.

La actuación ha contado con el respaldo de la Diputación de Toledo, que ha aportado 17.000 de los 17.500 euros que ha costado la obra, impulsada por el propio Ayuntamiento para mejorar uno de los espacios naturales más valorados del municipio.
La diputada de Medio Ambiente, Marina García, visitó las instalaciones junto a la alcaldesa Marta Maroto para conocer de primera mano el resultado del proyecto. Ambas coincidieron en destacar el valor de este tipo de colaboraciones entre la institución provincial y los municipios para preservar el entorno y abrirlo al turismo de naturaleza.
El observatorio permite acercarse a la fauna del lugar sin interferir en su hábitat, creando un espacio idóneo tanto para la contemplación como para la fotografía de aves. Pero lo que lo hace especialmente reseñable es su diseño accesible, que posibilita su uso por personas con movilidad reducida y amplía así el número de visitantes que pueden disfrutar de este rincón de la provincia.
García subrayó durante la visita que actuaciones como esta ayudan a los pueblos a proteger lo que tienen y, al mismo tiempo, a convertirlo en un atractivo para quienes buscan el turismo sostenible y la naturaleza.
La alcaldesa Maroto agradeció el apoyo de la Diputación y recordó que las Lagunas de La Guardia ya reciben a un buen número de visitantes atraídos por su riqueza ornitológica, una demanda que ahora podrá atenderse mejor con esta nueva infraestructura.
En todo este proceso juega un papel destacado la Asociación Amigos de las Lagunas de La Guardia, que trabaja junto al Ayuntamiento en el cuidado del entorno y en la divulgación de sus valores naturales. Su implicación fue reconocida expresamente por la representante provincial.
Con este proyecto, la Diputación de Toledo refuerza su apuesta por un modelo de desarrollo rural basado en la conservación del patrimonio natural y el turismo responsable, consolidando a las Lagunas de La Guardia como uno de los enclaves de referencia para los amantes de las aves en Castilla-La Mancha.



