Los viajeros que esta mañana tomaron el tren desde Guadalajara hacia Madrid se encontraron con retrasos inesperados nada más comenzar la jornada. El motivo: ladrones aprovecharon la madrugada para robar cable en Azuqueca de Henares, dejando a decenas de usuarios con el horario trastocado.

La incidencia comenzó a notarse desde el inicio del servicio de este miércoles, 19 de agosto, afectando a dos de las líneas más utilizadas por los guadalajareños que trabajan o estudian en la capital: la C-2, que une Guadalajara con Chamartín, y la C-8, que conecta Guadalajara con Cercedilla. Los trenes Civis también resultaron afectados.
Según informó un portavoz de Adif, el robo se produjo durante la noche y fue detectado al arrancar el servicio matinal. Desde ese momento hasta las nueve de la mañana, una veintena de trenes acumularon retrasos de entre diez y doce minutos de media, una cifra que, aunque pueda parecer menor, supone un contratiempo notable para quienes tienen conexiones ajustadas o fichajes a primera hora.
El personal técnico de Adif se desplazó de inmediato a la zona afectada para trabajar en la reposición del cable robado y devolver la normalidad a la circulación ferroviaria lo antes posible.
Este tipo de hurtos de cable en infraestructuras ferroviarias no es un fenómeno nuevo en España. Las consecuencias, sin embargo, siempre acaban recayendo sobre los mismos: los ciudadanos de a pie que dependen del tren para sus desplazamientos diarios. En pleno mes de agosto, con menor afluencia de viajeros que en otras épocas del año, el impacto podría haber sido mucho mayor.
Desde Actualidad Vecinal recomendamos a quienes tengan previsto usar las líneas C-2 o C-8 a lo largo del día que consulten los paneles informativos de las estaciones y los canales oficiales de Cercanías Madrid para conocer el estado actualizado del servicio antes de salir de casa.



