Atienza celebró este sábado uno de los momentos más emotivos de su calendario festivo: la misa solemne en honor al Santísimo Cristo, patrono de la localidad. La iglesia de San Bartolomé acogió el acto religioso central de unas fiestas que, un año más, llenaron de vida y tradición las calles de este municipio de la provincia de Guadalajara.

El alcalde de Atienza, Pedro Loranca, encabezó la comitiva institucional junto a varios concejales de la Corporación municipal, trasladando así la representación del pueblo en una jornada cargada de simbolismo y arraigo popular.
A ellos se unieron destacados representantes del Partido Popular de Guadalajara. Lucas Castillo, presidente provincial del partido y senador, quiso estar presente junto al diputado nacional Antonio Román y los diputados provinciales Javier Abad y Octavio Contreras. Su presencia fue una muestra de cercanía con los vecinos de Atienza en unas fechas especialmente señaladas para la comunidad.
La comitiva partió desde la Casa Consistorial al ritmo de la Banda de Música de Mondéjar, que amenizó el recorrido hasta el templo con su música antes del inicio de la celebración religiosa. La misa solemne constituyó el punto culminante del programa y reunió a cientos de vecinos y visitantes llegados desde distintos puntos de la provincia.
Concluida la ceremonia, la jornada continuó con música en la plaza, manteniendo el ambiente festivo durante toda la tarde.
Las fiestas patronales en honor al Santísimo Cristo se celebran cada año el tercer fin de semana de agosto y convierten a Atienza en un hervidero de alegría. La programación, organizada por el Ayuntamiento en colaboración con las peñas locales, incluye actividades para todos los públicos y pone en valor las tradiciones más profundas del municipio.
Desde el Partido Popular de Guadalajara se trasladó la felicitación tanto al Ayuntamiento como al conjunto de vecinos por el desarrollo de unas fiestas que reflejan, según subrayaron, el espíritu de convivencia y el respeto por las raíces que caracterizan a Atienza.
Un municipio pequeño en tamaño pero grande en identidad, que cada agosto demuestra que sus tradiciones siguen más vivas que nunca.



