León despide el verano meteorológico entre nubarrones, lluvias y un descenso de temperaturas que en los próximos días llevará los termómetros a cifras más propias del otoño que de finales de agosto. La ciudad asturiana se adentra en una semana de tiempo revuelto que tendrá su momento más extremo el jueves.

En lo que los expertos consideran la última semana del verano meteorológico, aunque la estación astronómica se prolongue hasta finales de septiembre, León ya ha dejado atrás las jornadas de calor intenso. El lunes marcó una máxima de apenas 22 grados, un cambio radical respecto a los casi 36 que se registraron hace pocos días.
Pero lo peor, o lo más llamativo, está por llegar. Según las previsiones de la Agencia Estatal de Meteorología, el jueves será el día más frío de la semana en la capital leonesa, con mínimas que podrían descender hasta los siete grados y máximas que difícilmente superarán los 17. Unas cifras que obligarán a muchos vecinos a rescatar la chaqueta del armario antes de lo habitual.
Además del frío, ese mismo jueves llega la amenaza de tormentas con granizo. Varios frentes atlánticos, asociados a borrascas, avanzarán sobre la Península dejando lluvias y chubascos intensos en Galicia, Portugal, Asturias y buena parte de Castilla y León. León quedará dentro de la zona de influencia de estas perturbaciones.
Ante esta situación, los expertos han lanzado una advertencia especial dirigida a las zonas que han sufrido incendios forestales recientemente. La pérdida de vegetación en esas áreas incrementa el riesgo de escorrentías e inundaciones repentinas cuando se producen lluvias intensas, ya que el suelo quemado absorbe mucho peor el agua.
El viernes llegará cierto alivio. Las lluvias tenderán a remitir de forma progresiva en la mayor parte del territorio, aunque algunos chubascos podrían persistir en el noreste peninsular durante las últimas horas del día.
En definitiva, León se enfrenta a una semana en la que el paraguas y el abrigo serán compañeros inseparables. Un cierre de agosto que anticipa un septiembre que, si sigue la tendencia, llegará con el sello del otoño mucho antes de lo esperado.



