Villamanín vive uno de los momentos más esperados del año. Del 27 al 29 de agosto, el municipio leonés celebra sus fiestas patronales con una programación cargada de actividades para todos los públicos, el broche perfecto para cerrar el verano con vecinos, amigos y familia.

El pistoletazo de salida lo dará el jueves 27 con un arranque deportivo por la tarde. A las cinco, las canchas acogerán el torneo de baloncesto 3×3, mientras que los más pequeños podrán disfrutar del baile de disfraces y la chocolatada a las 18:30. Más tarde, la música tomará el relevo con el concierto de MDMANIN, seguido del Grupo da Silva y la discomóvil Amnexia para alargar la noche.
El viernes 28 arrancará a mediodía con el concurso de cocina Dulce y Salado en el Hogar del Pensionista, donde los participantes podrán mostrar sus dotes culinarias en una competición abierta. Por la tarde, los juegos populares como el tirachinas y la rana pondrán el sabor más tradicional a la jornada, con un jamón como primer premio. La noche traerá la macrodiscoteca KUBIK y el grupo tributo El Viaje de Copperpot, con el superbingo y la discomóvil Amnexia para cerrar la madrugada.
El sábado 29 llegará cargado de simbolismo y emoción. A las once de la mañana se instalará el mercadillo, y a las trece horas tendrá lugar la misa en honor al patrón, animada por el Coro Parroquial, acto central de unas fiestas que mantienen viva la tradición religiosa del pueblo.
Tras la misa, el baile vermut y la Tarde de Prao con el II Gympaka reunirán a familias y cuadrillas en un ambiente festivo y distendido. El circuito infantil garantizará la diversión de los más jóvenes, mientras los mayores se preparan para la cena de cuadrillas y la verbena con la orquesta Cuarta Calle, que cerrará la noche con el esperado supermegabingo y la entrega de premios.
Como colofón, la diana con charanga desde el Ezequiel a las ocho de la madrugada del domingo marcará el fin oficial de unas fiestas que, año tras año, demuestran que Villamanín sabe celebrar por todo lo alto.
Un fin de semana para no perderse en la montaña leonesa.



