Sepúlveda abre sus fiestas a lo grande y recupera el encierro campero tras más de medio siglo

Sepúlveda vive estos días uno de sus momentos más especiales del año. La villa segoviana ha dado el pistoletazo de salida a sus fiestas grandes con una jornada inaugural cargada de emoción, colorido y una novedad histórica que ha ilusionado a propios y visitantes: el regreso del encierro a caballo después de más de cincuenta años de ausencia.

Cuéllar activa su protocolo para los encierros más antiguos de España: todo lo que debes saber antes de acudir

La fiesta comenzó el jueves con la plaza de España convertida en un hervidero de vida. La salve a la patrona, la Virgen de la Peña, abrió los actos del día, seguida de un multitudinario desfile de peñas al ritmo de las charangas Cubalibre, de Coca, y Ojayo, procedente de Aranda de Duero. El ambiente fue el mejor posible, con vecinos, visitantes, majorettes y representantes institucionales llenando cada rincón de la villa.

Uno de los momentos más emotivos llegó con el pregón del Grupo de Danzas Virgen de la Peña, que desde el Edificio del Reloj puso voz y sentimiento a estos días tan esperados por los sepulvedanos. Poco después se proclamó a Elena Sanz como reina de las fiestas, acompañada de sus seis damas de honor. El alcalde Ramón López y el vicepresidente de la Diputación, José María Bravo, entre otras autoridades, estuvieron presentes en el acto.

Noticias de Segovia en tu WhatsAppGratis, sin registros y sin que nadie vea tu número.
Unirme al canal
🎉
¡Sepúlveda está en fiestas!Encierros, toros y qué hay hoy — programa en vivo27 — 31 agosto
En fiestas

Pero la gran protagonista de este viernes es la recuperación del encierro campero a caballo, una tradición disuelta hace más de medio siglo que la Asociación El Encierro ha logrado resucitar tras meses de trabajo, acondicionamiento de senderos, colocación de vallados y búsqueda de financiación. A las nueve de la mañana, decenas de caballistas acompañaron a las reses desde el entorno de la rotonda hacia Villar de Sobrepeña, cruzando enclaves emblemáticos como el Puente Grande, la Puerta de Duruelo o el Arco del Ecce Homo, hasta llegar a los corrales de la calle Alfonso VI.

Tras el encierro campero, el programa del viernes no da respiro. Sopas de ajo para todos los presentes, encierro tradicional a las diez, actuaciones infantiles, encierro de vaquillas para los más pequeños, vermú con charanga, macarronada en la plaza y, por la tarde, la bajada de peñas a la plaza de toros para la corrida.

Sepúlveda, siempre fiel a sus raíces, demuestra que sus fiestas grandes son mucho más que una celebración: son el latido de un pueblo que cuida y renueva lo que le pertenece.