La recreación histórica más importante de Cantabria abrió ayer sus puertas con un arranque multitudinario, superando el millar de participantes y estrenando mejoras pensadas para hacer la experiencia aún más memorable para el visitante.

Los Corrales de Buelna retrocedió en el tiempo hasta los últimos años del siglo I antes de Cristo, cuando el Imperio Romano decidió acabar con el último reducto rebelde de Hispania. La Fiesta de las Guerras Cántabras, única celebración de la región con el reconocimiento de Interés Turístico Internacional, inauguró ayer su decimonovena edición con fuerza y una puesta en escena renovada.
Más de mil personas ataviadas con rigor histórico, entre cántabros y legionarios romanos, llenaron el anfiteatro habilitado para la ocasión, que este año cuenta con capacidad para más de dos mil espectadores sentados, grandes pantallas y nuevos espacios de descanso y convivencia.
La noche arrancó con el encendido del Fuego Sagrado a cargo de la Sacerdotisa Drusila y la Pitonisa Silenia, que pronunciaron las primeras arengas ante el público congregado. Sobre el escenario desfilaron los grandes personajes de las cincuenta obras teatrales previstas para los próximos diez días: el César, Corocotta, Agripa, Vadón, las diosas Cantabria y Minerva, el druida Virón y Cayo Antistio, todos ellos en sus versiones adulta e infantil.
El acto incluyó también un homenaje a los ausentes y la entrega de los lazos que simbolizan la participación de cada tribu y legión. Estuvieron presentes el alcalde Julio Arranz Ochoa, regidores de municipios vecinos y el presidente de la Asociación Guerras Cántabras, Óscar del Val, junto a toda su junta directiva.
Tras las representaciones, el campamento de diez mil metros cuadrados abrió sus puertas con la espectacular apertura del Templo de Jano, una estructura levantada a escala real que permanecerá abierta hasta el último día de la batalla. Allí tuvieron lugar los Juegos para Adultos entre romanos y cántabros, y dieron comienzo las Noches de Plenilunio, veladas musicales pensadas especialmente para los más jóvenes.
Este sábado la fiesta continúa a partir de las once de la mañana con el concurso de cocina cántabro-romana y un ensayo abierto de la batalla. A las veinte horas, el primer gran enfrentamiento en el anfiteatro: César Augusto y Corocotta se verán las caras por primera vez en esta edición.
Diez días de historia, pasión y espectáculo que Los Corrales de Buelna vuelve a ofrecer a Cantabria y al mundo.



